Planean dedicar al cicloturismo la casa forestal de Huerta de Abajo

El cicloturismo está de moda. La Diputación de Burgos ha puesto en marcha un ambicioso plan dotado con más de medio millón de euros para tratar de atraer a los muchos amantes de la bicicleta hasta la provincia, lo que ha generado un efecto llamada entre los ayuntamientos. A sabiendas de la popularidad de este deporte, Valle de Valdelaguna ha encontrado el objetivo que llevaba buscando años para dar un nuevo uso a una antigua casa forestal de unos 400 metros cuadrados y tres plantas.

Ubicada a medio camino al pie de la carretera que une Huerta de Abajo con Huerta de Arriba, justo en el cruce con la vía que conduce hasta Bezares, se trata de un antiguo inmueble construido a mediados del siglo pasado y que se encuentra abandonado desde hace décadas. Propiedad de la Mancomunidad Patria Virgen de Vega, estuvo habitada por numerosos agentes medioambientales que trabajaban en este extremo de la provincia de Burgos. Su traslado a otra oficina la dejó vacía, lo que propició la desatención, el vandalismo y su deterioro progresivo durante los últimos años.

La intención ahora de la mancomunidad es rehabilitar el complejo para convertirlo en un centro especializado en el cicloturismo. ¿Cómo? La idea que ronda la cabeza del alcalde de Valle de Valdelaguna, Miguel Ángel Salas, es reformar las diferentes estancias que componen la casa forestal para habilitar habitaciones que puedan acoger a los deportistas. Del mismo modo, se quiere arreglar un cobertizo situado junto a la vivienda para que pueda actuar a modo de almacén o de garaje para las bicicletas.

Hace unos cuatro años lograron una subvención y consiguieron vaciarla por dentro para eliminar toda la basura, escombros y suciedad que se acumulaba después de muchos años de abandono. Del mismo modo, eliminaron las escaleras para disuadir a los vándalos y evitar más problemas. Ahora acaban de recibir por parte de Sodebur una subvención -a nombre de la Mancomunidad Patria Virgen de Vega- para renovar el tejado y evitar contratiempos durante el invierno o la primavera. En caso de venirse abajo la cubierta y resultar dañada la estructura, el sueño de resucitar esta casa se irá seguro al traste, ya que la inversión económica estimada sería sido imposible de afrontar con los ingresos que recibe de este pequeño ayuntamiento ubicado en pleno corazón de la Sierra de la Demanda. La Sociedad para el Desarrollo de la Provincia de Burgos ha otorgado la cuantía máxima dentro de la línea destinada a proyectos de desarrollo local, 50.000 euros. Esta cantidad representa el 63,88% de la cuantía que consideran necesaria para arrancar con los trabajos de reforma del tejado, y que están cifrados en algo más de 78.000 euros.

Una vez se pueda poner en marcha este negocio de hostelería, la intención pasaría por adjudicar su gestión a una empresa especializada que atienda todas las necesidades de los cicloturistas. No obstante, una de las líneas rojas que tiene marcadas Miguel Ángel Salas es que no puede hacerle competencia a los bares y restaurantes de la zona. «Podrá dar de comer a los clientes, pero a nadie de fuera», indica el alcalde de Valle de Valdelaguna.

Otro paso maldito. No es Burgos una tierra amiga de los túneles. A la indignación que genera la falta de medios para la reapertura de los de Somosierra (Tren Directo) o de la Engaña se suma la de los vecinos de Valle de Valdelaguna por el que atraviesa el puerto de El Manquillo. Miguel Ángel Salas reconoce que en la vía verde del antiguo Ferrocarril Minero tienen un activo «impresionante» para atraer cicloturistas. Sin embargo, las temidas rampas de este paso de montaña, que permitiría a los deportistas llegar hasta su valle, los repelen. «Si estuviera abierto sería una ruta hasta nuestros pueblos muy bonita, pero se hace muy dura por la carretera», sentencia Salas.



Fuente original: www.diariodeburgos.es