La plantilla de la Diputación de Burgos protagoniza este viernes 26 de junio una jornada clave con la convocatoria de la primera concentración conjunta de todas las organizaciones sindicales de la institución.
Bajo un manifiesto conjunto firmado por CC OO, UGT, CGT, CSIF y SOI, los representantes de los trabajadores se concentrarán frente al palacio provincial para lanzar un mensaje de unión en defensa del servicio público y «la dignidad laboral».
Los sindicatos denuncian que llevan «más de dos años escuchando las mismas promesas, sin obtener respuestas a sus demandas y critican la falta de una negociación real en las mesas de trabajo».
Los motivos de la protesta
Los motivos de la protesta son varios. Los sindicatos alegan sobrecarga laboral y un convenio obsoleto. En su manifiesto detallan una situación de «hartazgo de los empleados que sostienen diariamente los servicios de la provincia en cada pueblo, carretera, centro, residencia y oficina». ç
Entre las principales problemáticas denunciadas por la plantilla destacan sobrecarga de trabajo, una situación «crítica» provocada por la falta de cobertura de las bajas laborales y de las plazas vacantes.
Denuncian también una parálisis regulatoria debido a la incertidumbre de continuar bajo un convenio colectivo que fue firmado hace más de diez años, en el 2013. También aluden que no hay reconocimiento real de las titulaciones y categorías al no contar con una valoración de puestos de trabajo y «la negativa de la Diputación a implantar la carrera profesional».
Por otro lado, reconocen indignación ante la externalización de servicios que deberían ser de gestión pública y el no reconocimiento de las titulaciones académicas de los empleados. «Una mayoría de verdad no se consigue forzando firmas: una mayoría de verdad es una mayoría social», aseguran los sindicatos.
Exigencias directas a los responsables políticos
La movilización de las organizaciones sindicales detalla una batería de exigencias inmediatas para revertir la situación de la plantilla. Piden la implantación de la carrera profesional y la valoración de puestos de forma inmediata. Igualmente, exigen «la apertura real de la negociación del convenio colectivo y la cobertura de bajas».
Se pide una garantía de servicios cien por cien públicos y la plena implantación del contrato relevo, así como el reconocimiento de las titulaciones obtenidas por el esfuerzo del personal.
«Negociación, no imposición»
La representación de los trabajadores señala directamente al presidente de la Diputación Provincial de Burgos, Borja Suárez, y al diputado de Personal, Ramiro Ibáñez, a quienes exigen formalmente que «cumplan lo prometido».
Asimismo, los sindicatos recalcan que la condición previa para solventar el conflicto pasa por aplicar criterios de «negociación, no imposición» y de «planificación, no improvisación».
Los convocantes advierten de que esta primera concentración conjunta es solo el inicio de las acciones de protesta si la corporación provincial no reacciona. «Hoy es el primer día, pero no será el último», subraya el manifiesto, asegurando que la plantilla mantendrá las movilizaciones con la periodicidad y la firmeza que sean necesarias hasta que la institución cumpla con sus obligaciones y respete sus derechos.
Fuente original: www.burgosconecta.es