Poza de la Sal exige el cierre de la gastrotienda por funcionar «como bar y cafetería»

El futuro de la gastrotienda Maravillas Gourmet de Poza de la Sal pende de un hilo. Desde que Eneko Baena e Idoia Díez inauguraron el negocio ubicado en la Plaza Nueva el 13 de marzo, la polémica les ha acompañado hasta el punto de que el Ayuntamiento exige su cierre al considerar que funciona como «bar y cafetería y no como una tienda con degustación», explica a este periódico el alcalde de la localidad burgalesa, Domingo Núñez.

La pareja apostó por abrir el local y ofrecer casi un centenar de artículos prémium que han conquistado los paladares de vecinos y turistas -como loncheados de embutidos, dulces, conservas cárnicas y del mar, quesos o una buena selección de vinos, entre otros- pero no al equipo de gobierno, que tras varios apercibimientos ha iniciado un procedimiento de revocación de la licencia de actividad por «incumplir la normativa».

Los empresarios solicitaron en un principio en las oficinas municipales los permisos necesarios para abrir «una tienda de comercio menor de productos alimenticios gourmet» y, tras llevar a cabo la tramitación requerida y al comprobar que «cumplía todas las cuestiones», obtuvieron la licencia de actividad.

No obstante, al poco tiempo de arrancar apareció lo que el regidor califica como la «principal problemática». A pesar de que habían pedido autorización para montar una tienda, «actuaban como si fuera un servicio de hostelería, en concreto un bar-cafetería, porque servían vinos y cervezas en copas y también elaboraban pinchos. Nada tenía que ver con lo que inicialmente explicaron», aclara. Por ello, les requirieron «en varias ocasiones» que o bien «cambiasen la licencia o paralizaran las actividades que no podían ejercer con los permisos tramitados». Entonces solicitaron la modificación a tienda con degustación, un permiso que obtuvieron  «siempre y cuando la función principal no fuese la cata de productos». Sin embargo, «de nuevo volvieron a efectuar la misma actividad», comenta Núñez, por lo que tras varias llamadas de atención y alguna que otra visita de la Guardia Civil se ha iniciado el proceso de revocación del local.

Los dueños, que continúan abriendo la tienda con total normalidad -miércoles, viernes, sábados y domingos-, lanzaron en verano una campaña de recogida de firmas con la que «simplemente queremos que la gente sepa que no se nos está tratando en igualdad de condiciones que al resto de comercios; a nosotros no nos permiten con las mismas licencias tener, por ejemplo, más exposición de terraza».

Desde el Consistorio recuerdan que en el caso de que la pareja «entregue una nueva memoria que recoja que realmente el negocio cumplirá funciones de local de restauración y se compruebe que cumple con las características suficientes y las condiciones urbanísticas para poder llevarlo a cabo, no deberían tener ningún problema para continuar». Sin embargo, Eneko Baena declara que cerrará cuando se lo comunique «quien tiene que decirlo, y decidirá quien tenga que decidir». Asegura que cuando apostó por abrir la tienda explicó a lo que se iban a dedicar y facilitó una memoria de empresa. Por el momento no tiene intención de cerrar y se ceñirá a lo que le ordene «un juez».

Fuente original: www.diariodeburgos.es