La Diputación de Burgos tendrá otro presupuesto de récord en 2026, al pasar de los 165,8 millones del ejercicio actual a una cifra entre 170 y 174 millones, por concretar en las negociaciones con la oposición, según avanzó ayer en el Debate sobre el Estado de la Provincia su presidente, Borja Suárez. Aunque el equipo de gobierno del PP no enseñó todas sus cartas, sí dejó entrever que se dará «prioridad» a la extinción de incendios, y no solo con algún avance en la profesionalización de los parques de bomberos, y que habrá novedades en la convocatoria de Planes Provinciales y experiencias piloto en transporte intracomarcal y en servicios sociales, con modelos que combinen atención y salud en colaboración con empresas privadas.
Tanto Suárez como su vicepresidenta Inmaculada Sierra rechazaron la visión «tenebrosa y oscura» del diputado de Vox Ángel Martín, quien llegó a asegurar que «el futuro es muy negro», y dibujaron una provincia que «crece, innova y se convierte en referencia en ámbitos diversos», a través de una institución que le da «fuerza y estabilidad» y que a la vez se está «transformando», en contra de «ese día de la marmota» que aseguró vivir el portavoz de los de Abascal, con «los mismos expedientes año tras año».
Sierra contraatacó con todos los datos socioeconómicos que pudo encontrar sobre crecimiento provincial -entre ellos el repunte demográfico de algunos municipios, como los 4 grandes de Merindades- y con las cifras de inversión y contratación de la Diputación, pero también subrayó que el equipo de gobierno se enfocará a trabajar para prevenir y extinguir incendios, «muchísimo más allá» de la convocatoria de 10 plazas de bombero profesional -las primeras- este año y «las que sean necesarias» el próximo, en colaboración con otras administraciones. Suárez añadió después que se abordará en la negociación de los presupuestos con el resto de grupos. «No nos vamos a quedar en la crítica ni a unos ni a otros, vamos a ver qué podemos aportar nosotros a una estrategia conjunta», recalcó.
El Debate sobre el Estado de la Provincia se prolongó durante 2 horas y 25 minutos, con un primer turno de intervención para los portavoces de los grupos -salvo Sentir Aranda, cuya representante faltó- y un segundo de réplica. Pese a que se había pactado no limitar el tiempo, las intervenciones fueron bastante comedidas, sobre todo la ronda final, ya que Vox no quiso hacer propuestas -«creemos que aquí no es el lugar», dijo Ángel Martín- y Nuria Barrio empleó su primer turno para formular las del PSOE, con críticas a la gestión pero en el tono «positivo y proactivo» que prometió al inicio. Se lo agradecieron tanto Sierra como el presidente, que cerró la sesión destacando el nivel de las intervenciones y con un avance de su hoja de ruta para la segunda mitad del mandato.
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