Problemas con la electricidad retrasan un año la apertura del cuartel del Valle de Mena burgalés

Las obras de palacio van despacio, pero algunas más que otras. Las del nuevo acuartelamiento de Villasana de Mena, cerrado a cal y canto, no parecen tener fin, puesto que ya han pasado más de dos años y medio desde que comenzaron en febrero de 2023. Las adjudicatarias de su construcción, Collosa y Líneas y Cables S. A.finiquitaron su labor en octubre de 2024 con 8 meses de retraso sobre el plazo que tenían y OPP2002 Obra Civil concluyó el pasado mayo los trabajos de acometida de la electricidad e instalación de un nuevo transformador. Pero a preguntas de los senadores burgaleses del PP, sobre qué motiva el retraso de su apertura al público, el Gobierno respondió la pasada semana que «han existido problemas con la adecuación de un transformador y la acometida eléctrica, que en fechas próximas se espera puedan ser solventados».

Los senadores también querían saber en qué fecha comenzará a prestar servicio el flamante cuartel, pero no han obtenido respuesta, como tampoco la ha recibido Diario de Burgos al hacer la misma consulta a través de la Subdelegación del Gobierno. Lo cierto es que en mayo pasado, operarios de Elecnor trabajaban en el transformador, que sí se retrasó en su fabricación y obligó a OPP 2002 Obra Civil a pedir una suspensión del plazo de su contrato hasta que el equipo eléctrico llegara de Alemania. Pero nada se sabe de lo ocurrido desde primavera, en que ya parecía concluida la instalación y puesta a punto del transformador y había terminado la obra civil para llevar la electricidad al cuartel, labores que han costado 307.000 euros con IVA.

En la última respuesta de Interior a DB en mayo se citaba la dotación del mobiliario como el único trabajo «pendiente» y nada se decía del suministro de electricidad. Pero lo cierto es que el nuevo cuartel sigue con el contrato de electricidad de obra que se suscribió en su día, según ha podido saber este periódico, por lo que carece de la potencia necesaria para atender las necesidades de las cuatro viviendas y las oficinas construidas, así como de los ocho puntos de recarga de vehículos eléctricos instalados en la zona del patio de armas o el sistema de aerotermia.

Frente a la fachada de las oficinas de atención al público del nuevo cuartel crece la maleza descontrolada. Frente a la fachada de las oficinas de atención al público del nuevo cuartel crece la maleza descontrolada. – Foto: Valdivielso

Cuando Collosa concluyó los trabajos hace un año, el jardín del cuartel lucía un césped verde que con el paso del tiempo ha derivado en maleza descontrolada tanto en la parte delantera de las oficinas, como en otras zonas ajardinadas del complejo. DB ha podido saber que sí se ha introducido mobiliario en el cuartel, pero nadie responde sobre si el equipamiento interior está concluido.

Poco razonable. Mientras, el alcalde del Valle de Mena, José Ranero, opina que «parece poco razonable que con el tiempo que lleva terminado no se conozca una fecha para su apertura». El regidor también lamenta que cuadrar las agendas para su posible inauguración pueda motivar el retraso en la apertura. «Independientemente de la inauguración, todos sabemos que hay infraestructuras públicas que comienzan a usarse antes del acto inaugural y creo que de cara al servicio a los ciudadanos sería mucho más práctico que el cuartel estuviese ya en funcionamiento», defiende. A ello añade que «se ha invertido mucho dinero. Son unas instalaciones que están muy muy bien y lo ideal es que estuvieran en marcha cuanto antes».

En total, el cuartel costará 4 millones de euros, incluyendo el derribo de las viejas instalaciones cerradas desde 2015. Las obras que ejecutaron Collosa y Líneas y Cables se llevaron la partida principal, con un coste de 3,2 millones.

Fuente original: www.diariodeburgos.es