Rábanos se mantendrá como Ayuntamiento del conjunto de pueblos que conforman el citado municipio, Villamudria y Alarcia. La intención del actual equipo de gobierno era trasladar la capitalidad a esta última localidad dada su mejor ubicación, sus mayores servicios y la presencia de más población. Sin embargo, la feroz oposición surgida primero entre los vecinos y oriundos de Rábanos y, ahora, la negativa por parte de la Diputación, han tirado por la borda las esperanzas de la actual corporación.
Los servicios jurídicos de la administración provincial han informado desfavorablemente al cambio de capitalidad solicitado por el Ayuntamiento de Rábanos, lo que impide continuar con la tramitación del expediente. ¿Las razones? La principal radica en la fuerte respuesta social contraria a este traslado a Alarcia, que ha convencido a la Diputación a seguir esa misma línea. Por si eso no fuera poco, la Real Sociedad Geográfica, tomando como base este mismo rechazo, también se opuso al cambio de capitalidad a principios de 2026. No obstante, el pronunciamiento de este organismo no era vinculante, aunque la Diputación lo ha tenido muy en cuenta.
En el expediente remitido por el Ayuntamiento de Rábanos para obtener el plácet de la administración provincial no se incluyeron, además, dos documentos imprescindibles que han de acompañar sí o sí un procedimiento de estas características. Por un lado se omitió la certificación del acuerdo del Pleno municipal del Ayuntamiento por el que se adoptó por mayoría absoluta la iniciativa. Tampoco consta en el Palacio Provincial la certificación tanto de la práctica como del resultado del trámite de información pública -durante al menos 30 días- para presentar reclamaciones.
Cabe recordar que, según los propios vecinos, se entregaron más de un centenar de alegaciones y 1.500 firmas. Todas ellas deberían estar respondidas en un plazo límite de 3 meses, tal y como marca la ley. Sin embargo, el atasco administrativo impidió que obtuvieran la debida respuesta por parte del secretario del Ayuntamiento. Este, de facto, trabaja en la sede de la Junta Vecinal de Alarcia desde hace cerca de un año, donde asegura cuenta con una conexión a internet más óptima para llevar a cabo sus gestiones.
¿Y ahora? La decisión por parte de la Diputación de ir en contra del cambio de capitalidad da por concluido el trámite. Ahora el informe se remitirá al Ayuntamiento de Rábanos, a las entidades menores de Rábanos, Alarcia y Villamudria y a la Consejería de Presidencia de la Junta de Castilla y León. El visto bueno por parte de la administración provincial era preceptivo para que la solicitud pudiera a llegar a buen puerto en el seno de la Junta, organismo que tiene la última palabra. Sin embargo, a la vista de la negativa, todo hace indicar que el sueño de mudar la capital de Rábanos a Alarcia se quedará en una pesadilla pasajera para sus vecinos.
Fuente original: www.diariodeburgos.es