La emperatriz Livia (conocida en Sasamón como Alejandra) no se marcó límites y esta mañana asumió su responsabilidad como primera dómina en participar en la carrera de cuádrigas de Segisama Julia, que ha convencido a cientos de vecinos y visitantes. «Tengo una discapacidad y este aparato es mi moto», explicaba mientras mostraba su carro, que en lugar de estar propulsado por caballos había recurrido a los cabestros Marimar, Ascen y María Jesús. Eso sí, para evitar tongos se había propuesto desfilar y honorar a su esposo Augusto, pero sin optar a premio.
La creatividad iba sobre ruedas en Sasamón, donde más de seis aurigas turmogos y romanos han combatido esta mañana a toda velocidad y creatividad por el primer puesto. Las organizadoras, Silvia Bombín y Mónica Herrera, intentan cada año cambiar el formato de la recreación celto-romana. Este domingo han apostado por la competición de carros, un mercado con 20 puestos que el sábado casi agotó existencias y una obra cómica dirigida por Ronco Teatro, donde las bromas sobre la higiene, los baños colectivos y la política han sacado carcajadas al pueblo. También han abierto nuevos escenarios, como un anfiteatro para batallas de gladiadores elaborado con piedras y flores en las traseras de la iglesia Santa María la Real. «Ha ido espectacular: tiempo ideal, mucha más participación por parte del pueblo y mucha más gente venir a vernos», aseguraban.
Mañana, en la edición impresa, reportaje completo y más fotografías.
Fuente original: www.diariodeburgos.es