En el IES Juan Martín El Empecinado las clases suenan diferentes. No sólo por las canciones que se oyen en el aula de David Sánchez, profesor de Música, sino por las voces de sus alumnos que, entre cables y micros han dado forma a un proyecto educativo que va más allá de lo curricular, un pódcast creado por y para estudiantes.
David, profesor en este centro de Aranda de Duero llegó a su actual puesto de trabajo con experiencia en radio escolar y decidió recuperar un antiguo equipo de grabación que cogía polvo en el instituto. Con él, se lanzó junto a sus alumnos de cuarto de la ESO a la aventura de grabar su propio pódcast. «Mostré interés por retomarlo y vi que era una buena forma de conectar con ellos, especialmente en esta etapa en la que ya tienen cierta madurez», explica. Así nació un proyecto que mezcla técnica, creatividad y contenido académico, con diferentes temas.
Desde la investigación previa y la grabación hasta la edición, los estudiantes se han involucrado en cada una de las fases. «El simple hecho de escucharse y formar parte del proceso les motiva mucho. Ven que pueden crear algo que trasciende al aula», afirma el profesor, quien subraya el entusiasmo con el que trabajan los alumnos. En su caso no importa tanto disponer de la última tecnología como aprovechar cada uno de los recursos con los que cuentan los participantes, incluidos los teléfonos móviles.
Ya se puede escuchar el primer episodio en YouTube, en el que se trata como tema principal el jazz y David ya prepara el segundo, sobre música urbana. Además, el profesor ha comenzado a trabajar con los estudiantes de segundo de ESO, más jóvenes pero también implicados. Su objetivo está en poder tratar con ellos la música tradicional y sus nuevas influencias.
El impacto del proyecto ha ido más allá del aula de música. Otros docentes han empezado a grabar episodios con sus estudiantes, y David anima a que más departamentos se sumen a esta radio escolar. Su objetivo es que el próximo curso el proyecto se consolide como una propuesta transversal y colaborativa dentro del centro.
El pódcast más allá del cariz educativo que puede llegar a tomar, serviría para convertirse en una herramienta educativa innovadora y un altavoz para que el alumnado exprese sus ideas, investigue, se escuche y se sienta protagonista. Entre micrófonos y temas de estudio, han encontrado una nueva forma de aprender y de compartir su aprendizaje con el mundo.
Fuente original: www.diariodeburgos.es