Solo una decena de pueblos de la Ribera del Duero tienen consulta médica diaria

El acceso a la sanidad pública, gratuita y de calidad es un derecho fundamental que en muchas zonas rurales empieza a convertirse en un privilegio. En la comarca ribereña, los pacientes que residen en el medio rural, es decir, toda la comarca menos Aranda y Roa de Duero, cuentan con un médico en su municipio dos días y medio a la semana. Una frecuencia media de consultas que, en opinión de los alcaldes que sufren una merma en ese servicio, es a todas luces insuficiente. «Un solo día de consulta médica y de enfermería, como es nuestro caso, se queda corto. Las necesidades de salud no esperan a que llegue la semana siguiente: los síntomas cambian, los tratamientos requieren ajustes y, a veces, una simple duda necesita resolverse a tiempo para evitar un problema mayor», demanda la alcaldesa de Terradillos de Esgueva, Casilda Lázaro.

Como esta pequeña localidad hay una decena en la que sólo hay consulta un día a la semana, algunas con necesidad de cita previa, pero el grueso de los municipios ribereños disfrutan de dos y hasta tres días. En esa situación se encuentran Fuentecén, Cilleruelo de Abajo, La Cueva de Roa, Cabañes de Esgueva, Villanueva de Gumiel, Campillo de Aranda, Fuentelcésped o San Juan del Monte, por nombrar algunos. Sus regidores recogen las quejas de los habitantes de estas zonas, clamando por que se incrementen las visitas del médico. «Nuestro mayor problema es en la época estival cuando la población se multiplica y los días  siguen siendo los mismos por lo que el servicio pues es insuficiente», advierte el alcalde de Cabañes, Domingo López. «Aunque tenemos tres días de consulta, cuando tienen guardia no vienen y en vacaciones tenemos ausencia con mucha frecuencia; en estos casos deberían contar con personal de relevo», demanda el primer edil de La Cueva de Roa, Ignacio Arranz, relatando una situación que se repite en otros municipios. «Tal y como está la situación en otros lugares, estamos bien con un día, aunque lo ideal son dos días de médico y tres de Enfermería, por lo menos los tres meses de verano», demanda el alcalde de Santa María del Mercadillo, José Andrés Cuesta, que añade de su cosecha que «la  gente de los pueblos ha cotizado toda su vida lo mismo que en las ciudades, por lo que mínimo deberían tener la misma atención» a modo de reivindicación. 

En el lado contrario de la situación hay una decena de localidades que abren su consultorio todos los días de la semana. Una periodicidad privilegiada de la que disfrutan en la Ribera municipios como Fresnillo de las Dueñas, Castrillo de la Vega, La Horra, Peñaranda de Duero, Milagros, Caleruega, Gumiel de Izán y Villalba de Duero. Sus alcaldes y alcaldesa se saben afortunados, porque tanto ellos como sus vecinos pueden acudir siempre que lo necesiten a que les valore un médico, casi a la vuelta de la esquina. «Estamos mejor que en Aranda, porque aquí pides cita y te la dan para el día siguiente, incluso en el mismo día si hay hueco», reconoce el alcalde de Villalba de Duero, Alberto Rasero, casi a media voz para no dar envidia a los arandinos.

Cuantos menos vecinos, menos visita del médico
La pérdida de población condena a varias localidades ribereñas a ver reducidos servicios básicos como la consulta del médico, con municipios que sólo abren su consultorio una vez por semana, y algunos ni siquiera eso. El caso más sangrante es el de Haza, donde «desde la pandemia no viene el médico», expresa su alcalde, Antonio Muñoz, aunque sus 30 vecinos tienen una media de edad avanzada.

A expensas de que los pacientes soliciten que vaya el médico, y si nadie lo pide no va, se encuentran pueblos como Valdeande, Villatuelda, Brazacorta o Terradillos de Esgueva. Su alcaldesa destaca que estas consultas van más allá de lo sanitario. «Su presencia regular no solo ofrece atención sanitaria; ofrece seguridad, continuidad y la sensación de que alguien vela por la salud de los vecinos del pueblo de manera cercana y constante», defiende Casilda Lázaro. 

Fuente original: www.diariodeburgos.es