Sonorama (Aranda, en Burgos) espera 40.000 asistentes cada día

Sonorama Ribera da el pistoletazo de salida para su vigésimo novena edición. El festival durará hasta el domingo con un cartel que ronda los 200 artistas y una inversión de alrededor de 9 millones de euros. Esta cifra que eleva el gasto del año pasado, se debe principalmente al aumento del caché de los artistas que participan en el evento. Una vez más, la organización ha limitado el número de entradas para mejorar la seguridad del recinto de El Picón y espera que se reciban en torno a 40.000 personas cada día.

Asimismo, el crecimiento del festival se ve en otros factores como el impacto económico que deja en la capital ribereña. Un estudio de la Universidad de Burgos  apunta que  Sonorama genera alrededor de 30 millones de euros de retorno y asevera que implica la creación de más de 1.400 puestos de trabajo relacionados con la celebración del evento.

Con estas cifras, Javier Ajenjo, director del festival, reconoce que mantener el modelo de Sonorama resulta cada vez más complicado. «Estamos ya consolidados, pero cuesta sostener el equilibrio en todos los aspectos», explica. El responsable admite que el incremento de los costes obliga a revisar continuamente la organización del evento.

Asegura que ese equilibrio también pasa por renunciar a decisiones que incrementarían los ingresos. «Seguramente con menos gente y subiendo el precio podríamos hacerlo, pero no es el objetivo. Queremos hacer un festival para todos, accesible», afirma. En ese sentido recuerda que los primeros bonos de esta edición salieron a la venta por 70 euros, un precio muy similar al de hace quince años, pese al fuerte aumento de los costes que experimenta el sector.

Ajenjo insiste en que el festival no quiere perder su esencia. «Si la música es un circo, Sonorama es el mejor circo y nosotros somos los equilibristas», resume y asegura que desde hace años trabajan para alcanzar un equilibrio que va a resultar muy complicado obtener.

El cartel de esta nueva edición reúne 200 artistas, una cifra que para la organización también responde a una forma de entender el festival. «Seria mucho más fácil hacerlo con 30 bandas y no con 150. Pero si no, ¿quién da la oportunidad a las bandas pequeñas», plantea el director de Sonorama, quien considera que el aumento del caché de los grupos en los festivales dificulta la presencia de quienes aún no están consolidados.

En el cartel de este año destaca Leiva que se subirá al escenario Ribera del Duero el sábado a las 23 horas. Su actuación supondrá la única que el artista realizará este año en un festival. El director lo describe como «un regalo» para Sonorama y destaca la gran relación personal que han creado con él.

Otro de los destacados, Rusowsky, viene como cabeza de cartel para conquistar a la generación Z. «Ha sido un grandísimo acierto darle ese protagonista», asegura el director del evento, que reconoce que el artista ha subido de forma vertiginosa en los últimos meses. Su concierto está programado para la una menos cuarto de la noche del jueves en el escenario Aranda de Duero, uno de los principales.

Entre los grupos emergentes, apunta hacia Oslo Ovnies, quienes en las palabras de Ajenjo, «van a ser uno de los próximos grandes de este país». Tocarán el sábado a las 14 horas en la plaza del Trigo.

Las primeras actuaciones en El Picón comenzarán esta noche con nombres como La Cabra Mecánica, Bebe, La Pegatina, Iván Ferreiro o los internacionales Chrystal Fighters. No será hasta el jueves por la mañana cuando arrancarán los conciertos en el Trigo con sus respectivas sorpresas y los de La Isla.

(Más información, plano, horarios y artistas, en la edición impresa de este miércoles de Diario de Burgos o aquí)

Fuente original: www.diariodeburgos.es