Santa Águeda es sinónimo de reunión, refugio, amistad y libertad. Las mujeres del mundo rural tomaban las riendas del jolgorio cada 5 de febrero, soltaban el peso de las responsabilidades diarias y celebraban una fiesta dedicada exclusivamente a ellas. En la historia de Tardajos, sin embargo, no constaba esta tradición, pero de todo se aprende, por lo que en 2022 el ayuntamiento decidió incluirla en su calendario festivo.
Este domingo se cumplía la cuarta edición de Las Águedas, que comenzaba con una misa en la Iglesia de La Asunción de Nuestra Señora. Tras una breve homilía, se llevó a cabo la entrega de premios. «Siempre tienen un motivo para ser nombradas, son recién nacidas o fallecidas, mayores de 90 años y el resto están vinculadas con trabajos y actividades sociales, culturales y deportivas en pro de Tardajos», explicaba Laura Puente, concejala de cultura.
La primera homenajeada ha sido Casilda Bernal, que ha recibido el título de Águeda Mayor por ser «la mujer viva más mayor que ha dicho el Verso de la Rogativa», un poema dedicado a la patrona del pueblo que se elabora y recita cada 7 de junio. En su caso, Casilda proclamó más de 30 versos de corrido en 1952, cuando tenía 14 años, y todavía hoy recordaba cada palabra. De forma paralela y en reconocimiento a su labor de elaboración y conservación de estos Versos a la Rogativa a la Virgen de las Aguas y a los Versos de los domingos de Mayo, se han entregado los galardones de Águedas Honoríficas a Rosa María Miguel, Susana Pinto y Alicia Tobar.
En segundo lugar, Sandra Martínez, de 28 años, ha sido nombrada Águeda Juvenil por su colaboración en la consecución de subvenciones para la España Vaciada a través de la asociación de danzas Virgen de las Aguas, que permitieron instalar una tirolina en el Parque de los Paúles. «Yo lo hago de forma altruista y bueno, estoy supercontenta por el premio, pero lo hago como algo que no me importa que no se me reconozca», aseguraba. El homenaje también ha recordado a las mujeres mayores de 90 años, las nacidas en 2024 y las fallecidas en los últimos meses. Tras la entrega de premios, 60 mujeres del pueblo se han dirigido al Centro Antiguas Escuelas Padre Mariano para disfrutar de una comida, una merienda con pastelitos de Santa Águeda y un taller de baile para rematar la celebración al ritmo de la música.
Fuente original: www.diariodeburgos.es