Un colegio de un pueblo de Burgos, «bajo mínimos» antes de las vacaciones de Navidad

No cubrir las ausencias del profesorado inferiores a 15 días se ha convertido, tal y como denuncia el sindicato CGT, en «la estrategia de ahorro» de una Junta de Castilla y León que «recorta derechos en educación». Por si fuera poco, la organización lamenta que a mayores se aplique un «nuevo recorte mediocre», consistente en 

«no sustituir bajas ni permisos no remunerados cuando se aproximan las vacaciones».

El más claro ejemplo, según revela la Sección de Enseñanza de la CGT en Burgos, se encuentra al norte de la provincia y a pocos días del inicio de las vacaciones de Navidad. Concretamente, en el colegio de Educación Infantil y Primaria (CEIP) Nuestra Señora de las Altices, en Valle de Mena

«El centro está funcionando bajo mínimos y confiando en que nadie más caiga enfermo», subrayan desde el sindicato haciendo hincapié en la «sobrecarga burocrática» que conlleva el cierre del trimestre. Pese a ello, «las dos últimas ausencias, ambas comunicadas con un preaviso mínimo de quince días, no han sido cubiertas ni se espera que lo sean». 

Una de estas bajas afecta al alumnado de tres años. Teniendo en cuenta que es su primera experiencia escolar, necesitan «una figura de referencia que les proporcione seguridad». La otra, según precisan desde la CGT, es un permiso sin sueldo y, por lo tanto, «el coste ha salido ‘a devolver’».

«La situación se agrava aún más al recordar que las ausencias de menos de diez días ni siquiera se contemplan para sustituciones», remarca la organización a través de un comunicado que toma como referencia el caso de este colegio burgalés como «muestra de la incertidumbre que reina en los centros educativos de Castilla y León, donde no hay un criterio claro sobre qué bajas se cubren con rapidez y cuáles no».

«Al final, quienes siempre pierden son el alumnado y el personal docente, que, con un apoyo menos aquí y una tutoría más allá, asumen como pueden el trabajo de las compañeras ausentes». Partiendo de esta premisa, la CGT lamenta que el resultado se traduce en «más horas extra no remuneradas y más carga de trabajo para casa». Mientras tanto, «las docentes que deben ausentarse lo hacen con el peso del remordimiento de dejar a su alumnado desatendido y a sus compañeras sobrecargadas».

La conclusión del sindicato es «triste pero evidente»: «el alumnado solo importa a sus docentes y familias». Para la Administración, «solo cuentan los números, los euros y la rentabilidad». Así las cosas, la Sección de Enseñanza de CGT en Burgos asegura que «esto no es un caso aislado, sino que está ocurriendo en toda Castilla y León».

Fuente original: www.elcorreodeburgos.com