La construcción basada en materiales naturales supone un reto, sobre todo si se aplica a la rehabilitación de un edificio público que cuenta con una superficie de 2.700 metros cuadrados en el que se están utilizando componentes como madera, corcho o paja. Precisamente, esta situación llamó la atención de arquitectos y otros técnicos de este sector que visitaron durante una jornada el Centro Cívico Virgen de las Viñas para conocer mejor el proyecto, como un caso práctico de estudio.
Este edificio, en el que el Consistorio invierte 6,8 millones de euros, está diseñado para ubicar las futuras instalaciones de la Universidad de Burgos en la capital ribereña y su reforma cuenta con una ayuda de 1,7 millones que provienen de fondos europeos.
Tras la visita, en un seminario online organizado por Club Madera, los arquitectos responsables del diseño del proyecto, Meta 2020, explicaron a los interesados las cuestiones técnicas y los beneficios que supone la construcción con materiales naturales. Destacaron que uno de los principales retos con los que se encontraron al comenzar con esta rehabilitación tenía que ver con el clima extremo de la zona, puesto que las temperaturas bajan mucho en invierno, pero también suben en gran medida en los meses estivales.
A esto tuvieron que sumarle el hecho de que los trabajos se iban a realizar en un edificio antiguo que había sufrido varias reformas, al que se le habían dado innumerables usos y que contaba con algunos puntos que carecían de luz natural. Su principal objetivo: conseguir que el inmueble tuviese un consumo mínimo energético y que se redujese en más de un 90% gracias a la rehabilitación.
Explicaron que en el proyecto se han utilizado materiales aislantes como la paja, el corcho o el SATE (Sistema de Aislamiento Térmico Exterior) de fibras de madera.
A su vez, los arquitectos destacan el uso de componentes kilómetro cero, como en el caso de la madera proveniente de una empresa soriana que se encuentra a muy poca distancia de Aranda de Duero. Este material ha servido para crear la carpintería de las ventanas del edificio, las cuales contarán con triple vidrio para mejorar el aislamiento térmico.
Las obras avanzan a buen ritmo pero no podrán estar listas para la fecha establecida por la Unión Europea que estaba prevista para finales de este mes. Desde que surgieran los problemas con la antigua constructora, hace aproximadamente un año, el Ayuntamiento solicitó un aplazamiento para poder llegar a tiempo.
Fuente original: www.diariodeburgos.es