El Juzgado de Instrucción número 5 de Bilbao ha prohibido a las 8 monjas de Belorado excomulgadas, así como a sus abogados y procuradores, acercarse a las 5 monjas ancianas a las que la Guardia Civil sacó del monasterio de Orduña el 18 de diciembre como medida cautelar de protección «por las condiciones insalubres, precarias y deficitarias en las que vivían», según afirman desde la Oficina del Comisariado Pontificio que ellas mismas han descrito. Una permanece en el Hospital de Basurto, a donde se las trasladó para evaluar su salud.
Desde entonces, las cismáticas que las tenían a su cargo han intentado verlas en al menos dos ocasiones, aunque se les ha prohibido el acceso a las dependencias sanitarias donde quedaron ingresadas tres de las ‘rehenes’ de este conflicto, con edades comprendidas entre los 87 y los 101 años. Hoy han recibido el alta dos de ellas, que han sido acogidas en otros monasterios de la Federación de Clarisas de Aránzazu.
Por otro lado, desde la Oficina se informa del posible acuerdo con las clarisas de Vitoria sobre la resolución del contrato de compraventa del convento de Orduña, una vez que las autodenominadas asociaciones civiles que pretendía validar la exabadesa hayan sido excluidas del procedimiento al entender que carecen de personalidad jurídica. Por el mismo motivo se inadmite su personación en la demanda de desahucio del monasterio de Derio e inadmite otra la jueza de Briviesca por vulneración de derechos fundamentales de libertad religiosa, de asociación y de principio de igualdad.
Fuente original: www.diariodeburgos.es