El Camino de Santiago es uno de los principales motores turísticos de la provincia de Burgos. De esta ruta milenaria se nutren multitud de pueblos con albergues, tiendas, hostales u hoteles que generan centenares de puestos de trabajo. Mantener el trazado en óptimas condiciones es garantía de éxito para estos negocios.
Muchos de ellos llevan tiempo exigiendo una mayor promoción y/o mantenimiento. Prueba de ello es el desaguisado que se encuentran los pocos peregrinos que estos días recorren el límite entre La Rioja y Burgos. El Gobierno de la comunidad vecina ha instalado en Villarta, el último municipio antes de entrar en Castilla y León, un hito de piedra natural con dos incrustaciones en cerámica de la vieira y flecha, características del Camino.
Además, ha rematado la actuación con la limpieza del lugar, la plantación de varios árboles que den sombra en los periodos más crudos de calor y la ejecución de dos bancos de piedra semicirculares para que los peregrinos puedan descansar. Uno de estos asientos mira hacia Redecilla del Camino y al Camino a Santiago que queda por recorrer, mientras que el otro permite observar el municipio riojano de Grañón y el Camino que ya se ha recorrido.
Esta -a buen seguro- pequeña inversión, que dota de belleza el paraje, contrasta con la desolación que justo enfrente, ya en territorio burgalés, acompaña a la Ruta Jacobea. En suelo castellano se agolpan los paneles informativos de madera en desuso y llenos de pintadas, algunos haciendo equilibrio para no venirse abajo y otros directamente derribados y con una piedra encima. Además, hay varios charcos en pleno camino y los árboles brillan por su ausencia, ya que tan solo quedan los palos y las gomas que se colocaron hace años para mantener en pie los que se plantaron y que no llegaron a consolidarse. Tampoco hay hito alguno como los que ahora lucen en suelo riojano. El terreno, fruto de la falta de mantenimiento por parte de las administraciones, está plagado de baches y piedras que no hacen sino afear el entorno natural.
De este modo, el buen gusto que acompaña a los peregrinos que salen de La Rioja y se adentran en Castilla y León choca en escasos metros con el abandono y la dejadez que se vive en Burgos. En el tramo que va desde Logroño hasta este punto el Gobierno de la comunidad vecina ha instalado una docena de hitos con la indicación kilométrica de cada ubicación.
Quejas recurrentes. Los propietarios de los albergues y de los negocios asociados alCamino de Santiago llevan años exigiendo a la Junta de Castilla y León un esfuerzo extra en la promoción de la Ruta Jacobea, especialmente en el tramo entre la capital y León. Denuncian estos profesionales que la ausencia de campañas publicitarias y el mal estado de algunos segmentos por el nulo mantenimiento o la ausencia de zonas de sombra les está provocando pérdidas, tanto económicas como de clientes, desde hace tiempo.
Desde el Ayuntamiento de Redecilla del Camino están cansados de denunciar la rotura del mobiliario que coloca la Junta de Castilla y León por parte de algunos agricultores y sus grandes aperos. Reconocen el impacto positivo que tendrá el proyecto que ha ejecutado el Gobierno de La Rioja y esperan que la Administración autonómica que les compete actúe en los próximos meses de una forma similar para potenciar este tramo del Camino de Santiago. Es más, el propio alcalde, Julio Gallo, se puso en contacto con la responsable de la creación de los hitos para conocer más detalles sobre estos mientras se colocaban.
Fuente original: www.diariodeburgos.es