Una firma cántabra busca suelo para promover casas asequibles en Burgos

La -casi- nula oferta de vivienda, bien sea en alquiler o en venta, no es un problema que se circunscribe solo a las ciudades. En el medio rural burgalés es muy complejo toparse con un inmueble en unas condiciones mínimas para entrar a vivir, por lo que muchas ofertas laborales se rechazan por culpa de la falta de hogares.

Para tratar de paliar esa situación, la administración pública está promoviendo la construcción o rehabilitación de casas. Además, la empresa privada parece ahora interesarse por este mercado. Una compañía cántabra, Santander Marketing, lleva semanas sondeando pueblos por la provincia en busca de terrenos en los que instalar casas modulares. Podría ser tanto en régimen de alquiler social -a bajos precios- como en la modalidad de compra.

Según explica su gerente, José Santos, se trataría de habitáculos de entre 60 y 70 metros cuadrados con dos habitaciones, salón, baño y cocina que podrían salir a la venta por unos 60.000 euros. De este modo, la hipoteca o renta a abonar sería desde unos 250 euros, tal y como han estimado, en la modalidad de vivienda protegida (VPO). «Permitirá a los ayuntamientos afianzar población a bajo precio en zonas con graves problemas de despoblación o que venga gente nueva», apunta. El plazo estimado para tener listo el módulo no sería muy alto, tal y como indican, ya que en apenas tres meses sería realidad. «Nos gustaría poder reunirnos con el presidente de la Diputación de Burgos para explicarle nuestro proyecto», afirma Santos. Esta provincia no es el único punto de mira que tiene el empresario cántabro, ya que su planteamiento se abre a nivel de toda Castilla y León. Sin embargo, sí que ha querido empezar a explorar las posibilidades de negocio en estas tierras por cuestiones sentimentales.

Lo que busca la compañía es llegar a acuerdos con los pueblos interesados para, mediante un convenio de cesión, instalar estas viviendas modulares en todo tipo de zonas. La construcción de estos contenedores, además se quedaría dentro de España, ya que sería una fábrica de Ciudad Real la encargada del ensamblaje. Cuenta con experiencia levantando instalaciones provisionales para, entre otros, el Ejército.

Todo tipo de ideas. Aunque la vivienda es el principal destino de estos módulos, el empresario cántabro asegura que también se pueden montar negocios dentro de ellas. De este modo, cabría la posibilidad de instalar pequeños establecimientos de peluquería o alimentación. Es más, incluso habilitar un gimnasio comunitario para los vecinos de los pueblos. Solo les falta el suelo.

Fuente original: www.diariodeburgos.es