Vecinos de la Sierra de la Demanda burgalesa sofocan un fuego causado por ladrones de cobre

Lo de menos parece ya el delito en sí. Preocupan más sus consecuencias y los daños colaterales. Dejan barrios y pueblos enteros sin luz, interrumpen el tráfico ferroviario, llenan el monte de residuos, perturban al ganado, ponen en peligro la seguridad de otros conductores y, además, amenazan con desencadenar una catástrofe medioambiental. Las bandas de robo de cable de cobre se han convertido en una pesadilla para el Burgos rural, desde el Valle de Mena hasta la Sierra de la Demanda, donde se ha localizado el último incidente.

Un joven vecino de Tolbaños de Arriba evitó una desgracia ayer, cuando iba a trabajar de madrugada. Desde el coche divisó un fuego en el entorno de Huerta de Arriba y dio la voz de alarma. No eran todavía las 6 de la mañana ni había amanecido cuando decenas de vecinos de las dos localidades saltaron de la cama y se lanzaron a apagar lo que pensaban que era un incendio en su preciado monte, el mismo que miman sin hacer barbacoas y para el que reclaman vigilancia y cuidado de las administraciones públicas. Cuando llegaron a la zona, en una pista forestal, comprobaron que las llamas habían sido provocadas intencionadamente para obtener cobre mediante la quema de los tubos de plástico que lo aíslan del exterior.

Al lugar también se trasladaron dos agentes medioambientales y una dotación de bomberos voluntarios de la Diputación de Burgos, que terminaron de extinguir el fuego y refrescar la zona. Según el parte oficial de la Junta de Castilla y León, la intervención se desarrolló entre las 6 y las 8.30 horas de la mañana de ayer. En el lugar -sobre la pista de tierra, pero también en las márgenes- había varios montones de cables, algunos de cobre ya pelado y también unas grandes tenazas, supuestamente empleadas por los rateros para obtener el botín.

Todas estas bandas actúan con el mismo modus operandi. Eligen zonas aisladas en las que en principio pueden ‘trabajar’ sin problemas para arrancar el cable de las viejas líneas abandonadas por Telefónica, una vez que se instalan las nuevas conducciones de fibra óptica, aunque tampoco le hacen asco a los tendidos de alumbrado público e incluso a los del ferrocarril (…).

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Fuente original: www.diariodeburgos.es