La construcción del parque eólico Miravete en las inmediaciones del término de Celada de la Torre, en el Valle de las Navas, levantó una agria polémica entre sus vecinos, contrarios a sus seis nuevos vecinos de casi un centenar de metros. Pese a sus alegaciones, manifestaciones y protestas, la tramitación administrativa finalmente concedió la autorización. Ahora un nuevo frente, llamado Vientos del Cid I, se cierne sobre esta población y Hurones y Riocerezo. La compañía madrileña Engie España Renovables acaba de iniciar los primeros pasos para levantar en el espacio que hay entre estos tres municipios un gran parque eólico de hasta 16 aerogeneradores de 90 metros de altura y un diámetro de rotor de 145 metros.
Las máquinas se proyectan en tres filas de este a oeste, en una poligonal con una superficie de 1.282 hectáreas. El BoletínOficial de la Provincia (Bopbur) recogió ayer el anuncio de la Dependencia de Industria y Energía de la Subdelegación del Gobierno en Burgos por el que se somete a información pública la solicitud de declaración de impacto ambiental y la administrativa previa de instalación. Los interesados en presentar alegaciones podrán hacerlo hasta el 9 de noviembre, lunes. La empresa sopesó la construcción de 13 molinos en vez de los 16 escogidos, aunque finalmente optó por esta al priorizar la evacuación subterránea y no aérea que suponía tener solo 13 aerogeneradores.
La firma califica como «interesante» el emplazamiento al destacar «la existencia de una dirección predominante de viento en la zona, de un número de horas equivalentes al año superior a 2.500 horas y de velocidades a las que suelen operar las turbinas eólicas frecuentes». Además, valoran la proximidad de los 6 aerogeneradores del parque Miravete que tantos quebraderos de cabeza dieron a los vecinos de Celada de la Torre.
La potencia estimada del complejo será de 78 MW, con una infraestructura de evacuación consistente en líneas eléctricas subterráneas de alta tensión a 30 kV que conectan los centros de transformación de los aerogeneradores con la subestación eléctrica del parque eólico Vientos del Cid I 220/30 kV. De aquí partirá una línea eléctrica subterránea de alta tensión a 220 kV hasta la subestación eléctrica Villímar Colectora 220 kV. Desde este punto se conectará a la red de transporte general en la subestación Villímar 220 kV, propiedad de la compañía Red Eléctrica de España (REE).
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