A pedaladas para dar paso a la celebración en Aranda

Con un boom comienzan las fiestas patronales de Aranda de Duero, en honor a la Virgen de las Viñas. Un ruido simbólico que da paso a los días más importantes para la villa, que llenan de alegría y diversión las calles de la localidad. Sonrisas, abrazos, besos… porque llega el momento de dejar aparcado el día a día y de inundarse por dentro de esa sensación de felicidad que hace que se muevan los pies al ritmo de una charanga, que se cante una jota o que vuelva el asombro y la emoción de ver fuegos artificiales. 

«¡Viva la Virgen de las Viñas y Viva Aranda!», el grito que lo cambia todo y que resonó desde el balcón del Ayuntamiento, que este año, más allá de contar con la asistencia de las autoridades y la corte de reina y damas, tuvo el honor de acoger a una de las figuras más importantes del deporte local: Sara Martín. Precisamente la ciclista se convirtió en la responsable de prender la mecha del cohete que dio el pistoletazo de salida. 

«Es espectacular como la gente disfruta, baila y da inicio a los festejos», confesó Martín. Explicó que se siente muy emocionada por haber encendido la mecha de este cañonazo y contó que «inaugurar las fiestas es algo muy especial y un momento único».

También lo fue para la reina y las damas: Paula, Ana y Claudia, que vivieron desde el balcón uno de los momentos más memorables de su vida, el comienzo de sus fiestas más importantes. No dudaron en gritar, cantar el Himno de Aranda y corear la letra del mítico Bailad, bailad, gigantones… que supone un símbolo clave para esta ciudad.

(Más información e imágenes del cañonazo en la edición impresa de Diario de Burgos de este domingo)

 

Fuente original: www.diariodeburgos.es