Alauda Teatro estrena el sábado en Nofuentes un espectáculo instalación con autómatas de caballos

En la familia Benito Sobrino, los integrantes de Alauda Teatro, las ideas galopan. Surgen un día cualquiera y pueden quedar hibernando hasta que vuelven a brotar con fuerza. Entre tantas surgió Caballos, su nuevo espectáculo, una instalación de autómatas que vuelan, señalan el norte, cabalgan o surcan olas solo con el impulso de una manivela y un sinfín de engranajes, cuerdas y otros medios. Llega después de la «acogida» de su marioneta gigante de 4,5 metros de altura y los mecanismos del espectáculo Ingenii Machina, que ha girado por ferias y festivales de toda España desde 2020.

Estrenarán el nuevo montaje el sábado en Nofuentes. Desde las once y media de la mañana hasta las dos de la tarde quienes lo deseen podrán acceder a la carpa de Caballos. En ella todo está pensado al milímetro, desde la colocación de los autómatas para que los visitantes muevan los caballos con las manivelas, hasta los cuadros que decoran la decoran, siempre con el caballo como protagonista de pinturas prehistóricas, asiáticas, modernas o de Leonardo da Vinci.

Los visitantes se podrán asomar a manipular catorce autómatas, jugar a las carreras o disfrutar de las imágenes en movimiento del foliotropo, donde las imágenes que se van desdoblando empujadas por los engranajes generan el efecto de una película de cine. Tampoco faltará una bicicleta que emite música al pedalear, esta vez emulando un caballo.

Su obra ‘Medea Treno’ acaba de regresar de un festival de Kuwait con tres premios

Estos días en la casa de Rafael Benito, Isabel Sobrino y su hijo Gabriel no paran. Están rematando todos los autómatas tras dos años de trabajo. Faltan detalles de última hora tras horas incontables para alumbrar el nuevo espectáculo. Los mostrarán en primicia en Nofuentes como premio a la apuesta constante por la cultura de las asociaciones Kilómetro 12 y Tesla Viva, que promueven un intenso programa en la localidad a lo largo de todo el año  y, en especial, en verano.

Los niños se sorprenderán con el juego de los movimientos, pero Rafa Benito está convencido de que este tipo de propuestas también gusta a los adultos, «que se sorprenden con el modo en que se produce el movimiento» y tratan de buscarle explicación. En Caballos un jockey cabalga, un Pegaso alado vuela o un chino sobre un carruaje de caballos siempre marca el norte con su dedo, se mueva hacia donde se mueva el carruaje, una idea nacida de la cultura milenaria china. La creación de las piezas ha sido cosa de la cortadora láser de Gabriel Benito y su impresora 3D. Las figuras se pulen y se pintan a mano y todo cobra sentido con la puesta en escena de Rafa Benito, quien se trasladó de  Madrid a Salazar con su familia en 1992 para ser libre en el proceso de creación. Después de más de veinte montajes llega este nuevo trabajo que esperan poder presentar también en  Gijón, en la prestigiosa Feria de Artes Escénicas para niños y niñas Fetén, que llega en febrero.

Mientras, Alauda Teatro sigue cosechando éxitos con Medea Treno, que acaba de regresar del Festival Internacional de Monodrama de Kuwait con los premios al mejor espectáculo, la mejor dirección y la mejor escenografía. Asimismo, el grupo y su asociación Betelgeuse siguen detrás de la programación del Teatro La Realidad, una pequeña sala en Salazar con actividad constante desde 2017. Su próxima propuesta llegará el 13 de diciembre con la compañía de títeres de Madrid, La Tartana.

Fuente original: www.diariodeburgos.es