La casa rural La Ermita, ubicada en Canicosa de la Sierra, quedó ayer completamente destrozada tras un incendio originado en la chimenea de leña. Los bomberos voluntarios de Quintanar de la Sierra y los propios vecinos de la localidad trabajaron durante toda la tarde para sofocar este incendio, que ha causado graves daños especialmente en la parte superior del inmueble.
Fue alrededor de las 16.15 horas cuando se empezó a ver una gran cantidad de humo desde la calle y los primeros vecinos alertaron de lo ocurrido. Según se comentaba en la jornada de ayer, y a falta de más investigaciones, el fuego pudo tener lugar en una chimenea donde los propietarios habían estado media hora antes echando leña. No fue hasta casi cuatro horas después cuando los bomberos voluntarios desplazados hasta el lugar pudieron dar por controlado definitivamente el fuego y empezaron a recoger sus materiales.
Esta edificación se trata de la última que se ubica en dirección hacia la ermita del Carrascal. «Es una casa rural extraordinaria y muy bonita, con una estructura de madera, que tendrá poco más de 20 años y que estaba nueva», explica el alcalde de Canicosa, Ramiro Ibáñez. Según se anuncia en diferentes webs de internet, contaba con 15 camas divididas en seis dormitorios, con jardín y piscina. Sin embargo, el suceso de ayer ocurrió de forma «bastante rápida» y poco se pudo hacer para salvar el interior.
De hecho, los bomberos voluntarios de Quintanar -se desplazaron hasta allí unos ocho- explicaban a este periódico que el inicio de las llamas resultó algo extraño. «Creemos que ha sido en la chimenea, otra cosa no puede ser, pero al principio ha sido bastante raro porque por donde ha empezado la llama no ha sido por la chimenea y sí por otra zona de la cubierta. Puede que se haya originado en la chimenea y que haya corrido por la cubierta sin llegar a romper al exterior», explicaban. El tejado quedó arruinado.
En esta vivienda no había nadie cuando ocurrieron los hechos, por lo que no hay que lamentar heridos y todos los daños son materiales. «Los bomberos de Quintanar tiraron toda la parte del tejado que consideraron, pero fue complicado porque eran tejas árabes y estaban clavadas, lo que dificultó mucho el trabajo de quitarlas. Y debajo llevaba también onduline, por lo que costó», menciona el regidor a este periódico.
Además del tejado, la parte superior quedó muy dañada por la cantidad de agua que se tiró y que se acabó filtrando. «Se retiraron algunas camas y otras cosas que consideraron para que no se estropeasen más, pero en definitiva hay daños bastante costosos de dinero», detalla Ibáñez. Lo que sí parece que se logró salvar fue la estructura exterior del edificio, ya que es de piedra, aunque ayer aún se desconocía cómo podía haber afectado a los aislamientos interiores.
«Esto es lo típico de los inviernos en la provincia, siempre nos sorprenden estos incendios en las chimeneas», comenta el alcalde y diputado provincial. De hecho, hace un par de meses se vivió algo similar en una vivienda de Villahoz, en la comarca del Arlanza, cuando se originó un gran fuego en la chimenea que se extendió de forma violenta a todo el tejado y generó importantes daños en el interior.
Fuente original: www.diariodeburgos.es