Baywatch Rubio



Aquí os pongo un texto del Rubio, de sus betadines y sus compresas. Se agradece tu colaboración con la web y ¿qué tienes para las resacas?.

«La mejor etapa de mi vida»

Ya hace casi 5 veranos, exactamente desde el 2006, que las piscinas de Palacios me ficho como socorrista. Desde entonces comenzó la que ha sido hasta ahora la mejor etapa de mi vida. Con este escrito no pretendo quedar bien ni nada de eso, simplemente quiero expresar lo que siento después de estos 4 veranos como socorrista, junto con  mis 2 únicos compañeros a pie de piscina, Luis y Elena. Quiero dar las gracias por todo lo vivido, por darme la oportunidad de conocer a tanta y tanta gente, por hacer caso a este pesado sobre cuestiones “piscineras”, por todos los padres que confiaron en mi a la hora de dar cursos de natación, por la paciencia de todos esos adolescentes por echarles tantas y tantas broncas, por fiarse de mi a la hora de hacer alguna cura… en resumen, gracias por haber hecho de mi algo más profesional en este mundillo de “las gasas y los vendajes”, pero de lo que de verdad estoy agradecido es de que, gracias a toda la gente que me ha rodeado, me habeís hecho ser mejor persona. Esto creo que es lo más importante.

Después de leer este párrafo, ya os suponeís lo que quiero anunciar, aunque algunos ya lo sabeís. No ha sido nada fácil para mí tomar la decisión de abandonar el socorrismo y sobre todo a mi compañera Elena, que me ha aportado mucho profesionalmente hablando. La culpa de este abandono, la tiene la enfermería. Me veo la obligación de dedicarme a esta ciencia que tanto me gusta. No creaís que la enfermería es muy diferente al socorrismo, es más, tienen un mismo objetivo: cuidar a la gente. Eso es lo máximo para mí desde hace mucho tiempo.


No todo es malo, ni triste. Lo digo porque en mi lugar se va incorporar, junto con Elena, una socorrista de la zona, pero no diré más, así que creo que es buen cambio…je je je.

Os quiero a todos, gracias, mil garcias… y ahora ya lo puedo decir: ¡Nos vemos en las toallas!


Siempre estaré ahí para lo que necesiteís,


Rubio.




Pdt. Carla no cambies nunca!!