«La seguridad en Briviesca no ha dejado de existir en ningún momento y la situación se queda bien, como ha estado siempre», declara a este medio el subdelegado del Gobierno en Burgos, Pedro de la Fuente. Por ahora, solo una patrulla de la Benemérita se encarga de vigilar la ciudad y el resto de la comarca burebana por las noches, y a corto plazo parece que no hay previsto ampliar las patrullas. «Ahora mismo y en esta provincia la Guardia Civil está en sus máximos históricos y haciendo su trabajo, como han demostrado deteniendo a la banda que se encontraba cometiendo estas tropelías», añade.
El Ayuntamiento solicitó la celebración de una Junta Local de Seguridad tras el malestar que generó el último robo en el almacén Campomar Suministros entre los empresarios del polígono y la ciudadanía en general con el fin de reclamar más presencia policial por el día y la noche, pero el alcalde, José Solas, asegura que «de eso no hemos hablado», refiriéndose a la reunión de ayer. «Lo que ha ocurrido en los últimos meses ha sido un caso puntual; es doloroso para el que lo sufre, pero la labor que se ha realizado ha sido muy buena. Esta zona es segura, donde se convive con tranquilidad», aclara. No obstante, en el encuentro mantenido el pasado 7 de mayo con el presidente de la Diputación, Borja Suárez, el vicepresidente, Ramiro Ibáñez, el presidente de Sodebur, Carlos Gallo, y el diputado Arturo Pascual, en el que también le acompañaron concejales de su equipo y dos portavoces de la Asociación de Empresarios del Polígono Industrial, no ocultó la intranquilidad que por entonces sentía y apoyó la recogida de firmas lanzada para exigir más vigilancia y control en la zona.
De la Fuente menciona la «imagen diferente que se ha dado a través de las redes sociales» del caso y considera que «se ha creado una alarma y la situación se ha sobredimensionado. Los delincuentes fueron detenidos en su momento en un tiempo récord y no ha vuelto a ocurrir ningún percance. Esta junta se ha celebrado para constatar que el trabajo que había que hacer se ha hecho». Por otro lado, recalca que en la capital burebana y en el resto del territorio «nos movemos en los mismos parámetros que en la provincia. Lo que no puedo es tener un guardia civil pegado a una cadena a cada una de las naves industriales de cada uno de los polígonos de esta provincia, porque serían decenas de miles».
David Alonso, portavoz de Campomar Suministros, confirma que han aparcado las patrullas voluntarias nocturnas porque confiaban en que «se iba a solicitar apoyo a la Subdelegación, tal y como se habló». No considera «suficiente» la presencia policial existente y recuerda que todavía se siguen recopilando firmas en los establecimientos de la ciudad para «solicitar medidas urgentes de refuerzo de la Guardia Civil en la zona, especialmente por la noche», tras lo ocurrido en su negocio.
Más hurtos. Las vivencias que han atravesado últimamente algunos vecinos demuestran que «sí hay inseguridad». Antes de ayer por la mañana, la propietaria de un comercio del centro fue víctima de un robo en el interior de su local. Un «hombre» aprovechó que entró al almacén para abrir un armario y sustraer la cartera de su bolso y salir a la calle «encapuchado». Cuando se dio cuenta, avisó a su marido y gritó para que las personas que se encontraban cerca se enteraran de lo sucedido. «Dos obreros y un guardia civil que no estaba de servicio le interceptaron y recuperé la cartera», detalla. Ese «mismo individuo» también «intentó llevarse alguna cartera de los clientes de un bar el sábado por la noche», tal y como ha podido contrastar este periódico con diferentes fuentes.
Las 16 cámaras de videovigilancia para controlar el tráfico y favorecer la seguridad ciudadana ya están instaladas en el área industrial y funcionan. Sin embargo, en el caso de que ocurra algún acto delictivo por la noche, la ciudad solo cuenta con el apoyo de una patrulla de la Guardia Civil. Actualmente se encuentran operativos seis agentes de la Policía Local aunque en verano se incorporarán dos más.
Fuente original: www.diariodeburgos.es