Los vecinos de Costaján, en Aranda de Duero, demandan accesos más seguros a la urbanización. Aseveran que, tanto la entrada principal, ubicada en la rotonda del Hotel Montermoso, como la secundaria, que no puede usarse como salida, suponen un peligro y necesitan una actuación. A su vez, solicitan que se continúe con el carril bici que podría conectar el barrio con el núcleo urbano y que sólo llega hasta la mitad del camino.
Estas suponen dos de las principales peticiones que los habitantes de Costaján trasladaron ayer al alcalde de Aranda, Antonio Linaje, en la segunda reunión que este, como nuevo responsable de Barrios, está desarrollando con los vecinos para conocer necesidades.
En una primera intervención, algunos de los residentes denunciaron «un abandono total» y criticaron la falta de actuaciones en los últimos años. «Vayamos por la calle que vayamos, podemos meter la pierna hasta dentro», lamentó uno de los asistentes en referencia al deterioro del asfaltado y de las arquetas. Precisamente estos elementos urbanos supusieron una de las principales quejas, puesto que en varias calles se encuentran sin tapa o muy deterioradas.
Con respecto a otras cuestiones, los habitantes de Costaján aludieron al mal estado de las calles y de las infraestructuras urbanas. Denunciaron la existencia de baches en la entrada de la urbanización y problemas de mantenimiento general. También se refirieron a la falta de iluminación en distintos puntos, especialmente en la rotonda del Montermoso, además de farolas y señales de tráfico dañadas que, apuntan, no se reponen.
En referencia al tema de la seguridad en los accesos a la urbanización, los vecinos insistieron en la peligrosidad del acceso de la rotonda de Montermoso donde explican que «los coches van a gran velocidad» y resulta un riesgo incorporarse a ella. Cuentan que una de las soluciones estaría en permitir que la entrada que se creó frente al cámping de Costaján se ensanche para crear una calle de doble sentido que genere otra salida, que actualmente no existe.
El estado de algunas parcelas de propiedad privada supuso otro de los asuntos que produjo más debate. Los vecinos advirtieron del riesgo de incendios por la acumulación de maleza y reclamaron al Ayuntamiento más control y notificaciones a los propietarios para obligar al desbroce de terrenos. A su vez, propusieron la creación de un cortafuegos entre el monte y la urbanización para reducir riesgos durante el verano.
Los residentes también trasladaron demandas relacionadas con equipamientos y servicios, como la instalación de parques infantiles, zonas de calistenia y espacios destinados a personas mayores, además de mobiliario urbano. Asimismo, reclamaron una mejora en la parada de autobús, ya que no cuenta con unas marquesinas donde resguardarse.
Al finalizar el encuentro, los vecinos pudieron valorar los asuntos que requieren una mayor urgencia. Tanto el alcalde como las técnicos asistentes señalaron que en el caso del carril bici y en el de los accesos, la ejecución de mejoras dependía de otras administraciones, por lo que se comprometieron a elevar estas inquietudes a los responsables pertinentes.
Fuente original: www.diariodeburgos.es