Cinco hermanos se reúnen en la casa familiar, escondida en la preciosa cala menorquina de Sa Mesquida, para debatir si aceptan o no una oferta publicitaria de Coca-Cola. La propuesta es usar las imágenes de su padre, que falleció como un héroe salvando a una niña de morir ahogada en un acantilado, y que fueron grabadas por un vecino. Sobre esta discusión familiar gira El padre de todos nosotros, la película con la que David Desola se estrena como director de largometrajes y que ya se ha proyectado en salas de las Islas Baleares.
En esta «historia familiar con cierta carga de desencanto ideológico y en clave de tragicomedia», la compañía quiere adquirir esas imágenes para elaborar un spot, «lo que ocurre es que el hombre era un militante comunista de toda la vida, un anticapitalista acérrimo y los hermanos tienen que decidir si venden a su padre comunista a aquellos que son la quinta esencia del capitalismo», explica a este periódico Desola, con orígenes maternos en Vilviestre del Pinar, donde pasa algunas temporadas, «en verano, Semana Santa o durante la época de setas».
La película fue rodada durante tres semanas de febrero en Menorca, isla en la que Desola reside desde hace seis años, y supone «una crítica y un homenaje para los padres de los que ahora estamos en la cincuentena, que lucharon contra el franquismo pero que también se sintieron un poco desencantados con la Transición y con los primeros gobiernos de la Democracia», relata Desola sobre el trasfondo del relato.
Se ha proyectado ya en Baleares y el próximo año llegará a las salas de la Península
En El padre de todos nosotros aparecen reflejadas tres generaciones; «la de mis padres, con esa desilusión; la mía, que ha crecido con una libertad que no ha sido exactamente como se prometía; y las nuevas que vienen, que están esclavizadas ya por el algoritmo», relata el dramaturgo, que adaptó hace años para el cine el guion de su obra de teatro No se dice ser un héroe, que se estrenó hace quince años con Juanjo Artero (Verano Azul, El Comisario).
«En España tuvo un recorrido bastante corto, pero los montajes han funcionado muy bien en otros países como México y Uruguay y recientemente en Cuba y Venezuela», explica sobre el origen del texto de esta película.
En cuanto al reparto, Ingrid Rubio, Eric Francés, Naira Lleó, Azahara Moyano y Ramón Rados, dan vida a los hijos del codiciado héroe en el largometraje, la ópera prima de Desola, que sí ha dirigido cortos y que relata esta experiencia como dura. «En parte, creo que estaba equivocado de que iba a ser fácil rodar en una sola localización y con tan pocos personajes», cuenta sobre el rodaje, complicado, ya que fue durante los meses de invierno y el 90% en exteriores, «y aunque aquí no haga el frío de Burgos también lo hace».
Es una crítica y un homenaje a los padres de los que ahora estamos en los 50, que lucharon contra el franquismo y que también se sintieron un poco desencantados con la transición y el inicio de la democracia»
David Desola, director
A pesar de que el director confiesa que el proceso ha sido complicado, y que se siente más cómodo a la sombra, escribiendo, no descarta volver a dirigir en el futuro. «Ha valido la pena el resultado, se parece bastante a lo que yo tenía en la cabeza. Eso sí, me gustaría hacerlo con más presupuesto, y eso significa con más tiempo, sobre todo para el rodaje», afirma Desola, que destaca también la música del filme, donde se incluye una canción que Kiko Veneno ha creado para él.
Distribución. El público balear, de cuyas instituciones públicas ha recibido ayuda la película, ya ha podido disfrutar de esta película. Ahora están valorando su estrategia de distribución, aunque lo más probable es que se muestre en varios festivales. «La hemos presentado al de Guadalajara, en México, donde ya gané un premio con un cortometraje, y probablemente vayamos al de Málaga», adelanta Desola, que espera también que a lo largo del año 2026 llegue a algunas salas.
«Me gustaría poder llegar a estrenar en Burgos, y seguro que en algún momento también la proyecte en Vilviestre del Pinar», manifiesta Desola. Le llegó la propuesta de dirigir una película con un guion suyo en la isla y se decantó por esta por los pocos personajes y la posibilidad de rodarla cerca de casa. El director ha firmado en total una decena de obras de teatro y ha participado en unas 20 películas como guionista. Entre sus mayores éxitos destaca la cinta de ciencia ficción y suspense El Hoyo, de la que es autor y coguionista, que resultó premiada en los festivales de Toronto y Sitges.
Fuente original: www.diariodeburgos.es