La Guardia Civil detuvo recientemente en Burgos a un joven de 24 años como presunto autor de un delito de estafa, por unos hechos que ocurrieron el pasado mes de abril en una localidad de la comarca Odra-Pisuerga.
Según fuentes del Instituto Armado, el ahora detenido se presentó en una vivienda, identificándose como operario de una empresa de instalación y mantenimiento de electrodomésticos, para realizar unos supuestos trabajos de inspección. Sin sospechar que se trataba de un timo, el propietario, de 79 años, autorizó su entrada.
Durante el tiempo que permaneció en la vivienda, el presunto estafador fingió llevar a cabo una importante labor de reparación y de sustitución de piezas en un aparato descalcificador de agua. A continuación, cobró en efectivo a la víctima una indeterminada cantidad de dinero, engañándole a la vez para que le realizara, adicionalmente, una transferencia bancaria por importe de 3.500 euros al objeto de cubrir los gastos por el falso trabajo realizado.
Denunciados los hechos en la Guardia Civil, en respuesta al Plan Mayor Seguridad dirigido a la prevención y seguridad de la tercera edad, la Unidad Orgánica de Policía Judicial inició una investigación y practicó diversas entrevistas y comprobaciones para demostrar que todo había sido un timo, ya que no se habían acometido los referidos trabajos. Finalmente, las pesquisas practicadas han llevado a la identificación y localización del falso operario.
Durante la investigación, se pudo conocer que, en el pasado, el joven trabajó como empleado en una empresa dedicada a la instalación y mantenimiento de descalcificadoras de agua y que conocía previamente la existencia del aparato en la vivienda. Paralelamente, se valió del estado de vulnerabilidad de la víctima para aprovecharse de su situación. Tras su arresto, las diligencias instruidas han sido entregadas en los juzgados de la capital.
Para evitar este tipo de estafas, la Guardia Civil recuerda que esta los delincuentes se sirven del desconocimiento popular de estos servicios y de los trabajos de mantenimiento que desarrollan sus técnicos. Por lo general, las víctimas son personas especialmente vulnerables, de avanzada edad y que viven solas.
Estos estafadores abusan del miedo o respeto de la población en general ante las posibles consecuencias en caso de avería o defectuoso funcionamiento del aparato o de la instalación, como sucede con el gas o como en este caso. Cabe destacar que, como norma y con antelación, se recibe una carta o notificación telefónica previa de una empresa reconocida en el sector -generalmente la misma que en inspecciones anteriores- para concertar una cita para realizar la inspección.
También se debe tener en cuenta la necesidad de solicitar siempre la acreditación personal y de la empresa porque ambos deben estar autorizados como instaladores oficiales. Asimismo, conviene hacerse acompañar de un familiar o conocido, presenciar la inspección y nunca dejarles solos para saber en todo momento qué están realizando.
Antes de sustituir materiales o piezas, el cliente debe ser informado de éstos y del coste de la reparación en su caso. Además, se ha de abonar la factura mediante ingreso en cuenta bancaria, nunca en mano y en metálico, y sospechar cuando la factura sea elevada o cuando el presunto operario se conforme con recibir en metálico la mitad del dinero.
Fuente original: www.elcorreodeburgos.com