Cinco años para completar una obra de emergencia. El sumidero por el que pierde agua el vaso central del embalse de Castrovido se detectó a primeros de 2021 y no estará completamente sellado al menos hasta la primavera de 2026, pese a la «extrema urgencia» con la que acordó proceder el Consejo de Ministros, ante la posibilidad de que las «condiciones de inseguridad e incertidumbre frente a la posibilidad de que avenidas con alta probabilidad de ocurrencia puedan generar graves daños aguas abajo del embalse».
Esa declaración se realizó en enero de 2023, pero se ve que o la urgencia y la emergencia no eran tales o no significan lo mismo en los despachos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico que en la calle, porque el riesgo aún acecha en esta infraestructura clave para regular el río Arlanza, que no estará plenamente operativa hasta la segunda mitad de 2028, en el mejor de los casos. Y visto el devenir histórico de Castrovido, siempre puede ir a peor.
La Confederación Hidrográfica del Duero adjudicó a la empresa Sondeos, Inyecciones y Trabajos Especiales (SITE) un primer contrato por 3 millones de euros para atajar la fuga de agua en el entorno del arroyo de las Vaquerizas, un afluente del río Arlanza por su margen derecha, que lleva agua de forma intermitente, entre Terrazas y Monasterio de la Sierra. Los 15 meses de plazo iniciales se convirtieron en dos años y no consiguieron el propósito de sellar completamente el sumidero. Por ello, ha sido necesaria una nueva declaración de emergencia del Consejo de Ministros (15 de abril de 2025) para que la CHD pueda ‘saltarse’ los plazos habituales de contratación y mediante un procedimiento negociado sin publicidad acelerado encargar la terminación de los trabajos a SITE por 1,7 millones más otros 101.500 euros para la asistencia técnica a cargo de Control y Geología (Cygsa).
Según la información de la CHD, los trabajos comenzaron el 21 de marzo y dan continuidad a la primera obra, «una importante labor de sellado del terreno, con el objetivo de conformar un estrato impermeable que permita reducir las filtraciones hasta valores asimilables, consiguiendo de este modo un salto muy importante en la seguridad de la presa y del embalse», sostiene el organismo de cuenca.
Los contratos se adjudicaron el 19 de marzo, pero hasta ahora no se han hecho públicos y se ha conocido el plazo de 12 meses, lo que prolongará las obras hasta la primavera, si no hay contratiempos. Para culminar el proceso de llenado en pruebas se necesitan unos dos años y lluvias generosas. ¿Empezará en abril de 2026?
Fuente original: www.diariodeburgos.es