El albergue de San Juan de Ortega reabre este mes tras la huida de Fundación Diper

La Fundación Diper desembarcó en 2008 en San Juan de Ortega con la intención de poner en marcha un albergue, una residencia de larga estancia y un centro asistencial. Casi dos décadas después, la entidad vasca entregó las llaves del complejo el pasado 1 de marzo y se despidió al no ver futuro en un negocio que tan solo contaba con una hospedería y un bar.

Camino Francés Federación, entidad que aglutina a todas las asociaciones vinculadas a la Ruta Jacobea -entre ellas la radicada en Burgos- reabrirá este mes de mayo el icónico albergue. Durante estos últimos años, las instalaciones habían tomado un rumbo decadente, con peores impresiones por parte de los peregrinos y quejas entre los vecinos. Así las cosas, los nuevos gestores han convocado el próximo 16 de mayo, sábado, una gran quedada para acondicionar el establecimiento y prepararlo para su apertura. En cuanto esté en condiciones de volver a acoger peregrinos reabrirá de inmediato.

Aunque mantendrá su esencia de acogida cristiana y las 60 camas que hay en su interior, los nuevos adjudicatarios sí se plantean cobrar una cantidad simbólica en vez de dejarlo a la voluntad de los caminantes. El objetivo, además de hacerlo viable, es poder llevar a cabo una renovación del mobiliario, en muchos casos muy lastrado por el paso del tiempo, así como habilitar un pequeño espacio para que los peregrinos puedan cocinar. Lo que sí tienen claro, explica José Manuel Pérez, alcalde pedáneo de San Juan de Ortega, es que el bar que creó de la nada la Fundación Diper, no reabrirá. «No va con su filosofía», indica el regidor.

Otra de las novedades será el regreso de las famosas sopas de ajo que ofrecían puntualmente a los usuarios. Este sencillo gesto, no obstante, ya forma parte de la memoria colectiva de miles de caminantes que han pasado por San Juan de Ortega. La iniciativa, explican fuentes de Camino Francés Federación, no se plantea como una actuación aislada, sino como un esfuerzo compartido por el conjunto de la Ruta Jacobea. El albergue, que abrirá todo el año, estará liderado por hospitaleros voluntarios que aportará esta última entidad.

Más allá de su valor como infraestructura, el complejo, ubicado en las dependencias en torno al Claustro Menor del Monasterio, ha sido durante décadas un lugar de referencia por su forma de acoger y por las tradiciones que en él se han mantenido vivas.
La Fundación Diper abrió las puertas de la hospedería en 2021, más de una década después de su desembarco en Burgos. Sin embargo, quedaron en el tintero actuaciones mucho más ambiciosas como la rehabilitación integral del complejo monacal, que si bien culminó una primera fase gracias a la aportación de entidades privadas y de la Junta, lleva paralizada demasiados años.

Fuente original: www.diariodeburgos.es