Sara Suazo, gerente de Morato en Briviesca: «En apenas 5 años hemos duplicado el tamaño del negocio»

ENTREVISTA Palentina, decidida y madre. La posibilidad de liderar y coordinar todos los departamentos de la fábrica de Morato la resultó motivadora para aceptar el reto de asumir la jefatura, aunque considera que por ser mujer tiene que demostrar más su valía

Nunca se cansó de demostrar ni dudó de sus capacidades. Sara Suazo rechazó la propuesta de promocionar a jefa de la fábrica que explota Morato en Briviesca hace unos años por su deseo de ser madre. Ahora, puede conciliar más fácil su vida personal con la profesional y asumir los retos de dirigir una planta en la que trabajan 325 personas.

¿Cómo ha llegado a conducir la empresa?

ENTREVISTA | La posibilidad de liderar y coordinar toda la fábrica de Morato en Briviesca le resultó motivadora a la palentina Sara Suazo Abad para aceptar el reto de asumir la gerencia, aunque cree que por ser mujer tiene que demostrar másSara Suazo Abad, gerente de la fábrica de Morato en Briviesca. – Foto: S.F.L.

Cuento con 15 años de trayectoria aquí, durante los cuales he asumido cada proyecto y responsabilidad con un alto nivel de compromiso y orientación a resultados. Mi enfoque proactivo y mi interés constante por comprender en profundidad los procesos han sido clave.

¿Qué le motivó a aceptar el reto?

La posibilidad de liderar y coordinar todos los departamentos me resultó motivadora. Supone tener una visión global de la operación y la oportunidad de alinear a los equipos hacia objetivos comunes, garantizando la eficiencia, la calidad y la seguridad en todos los procesos. Además, me atrajo el reto de impulsar la mejora continua, optimizar el rendimiento y contribuir de forma directa a los resultados del negocio.

ENTREVISTA | La posibilidad de liderar y coordinar toda la fábrica de Morato en Briviesca le resultó motivadora a la palentina Sara Suazo Abad para aceptar el reto de asumir la gerencia, aunque cree que por ser mujer tiene que demostrar másSara Suazo Abad, gerente de la fábrica de Morato en Briviesca. – Foto: S.F.L.

¿Tenía experiencia en la gestión de una fábrica de tal envergadura?

No de forma directa en una posición de esta dimensión, aunque sí contaba con experiencia en la gestión de equipos y en el conocimiento operativo porque había asumido responsabilidades crecientes que me permitieron desarrollar una visión estructurada de los procesos industriales y dinámicas organizativas.

¿Resulta sencillo asumir el liderazgo en un sector tradicionalmente masculinizado?

Eso está cambiando. Cada vez se valoran más el talento y las capacidades por encima de cualquier sesgo de género y creo que estamos en un momento de evolución real.

Cada vez se valoran más el talento y las capacidades por encima del género»

¿Qué iniciativas ha impulsado para fomentar la igualdad en la planta?

Las personas se valoran por sus capacidades, desempeño y la pasión que ponen en su trabajo. Por eso, más que hablar de iniciativas específicas, hablamos de una forma de entender la organización en la que no tiene cabida diferenciar entre hombres y mujeres, sino entre profesionales comprometidos con capacidad de generar impacto. Priorizo una toma de decisiones rigurosa, fundamentada en datos y hechos objetivos para asegurar la eficacia y la consecución de resultados.

¿Cómo define su estilo de gestión?

Se basa en la cercanía al equipo y en el conocimiento directo de la operación. Considero clave estar presente, entender los procesos en profundidad y mantener una escucha activa con las personas.

¿A qué desafíos se enfrenta actualmente una mujer en la gerencia?

Lo importante es seguir normalizando la presencia femenina en puestos de dirección. Aunque cada vez hay menos barreras, todavía existen ciertos sesgos que debemos seguir superando. El liderazgo no entiende de género, si no de talento.

¿Qué consejos daría a otras féminas que aspiran a cargos directivos?

Tristemente, una mujer todavía tiene que demostrar y defender más su valía, frente a un hombre. Mi consejo es que no se cansen de demostrar y confíen en su capacidad.

¿En qué situación se encontraba la fábrica briviescana cuando tomó las riendas?

En un momento de transición relevante, especialmente a nivel de planificación y necesidad de recursos. Con la finalización del ERTE en diciembre de 2023, pasamos de tener una actividad limitada, con pocos días de trabajo a la semana a una ocupación progresivamente mayor, lo que supuso un cambio y adaptación relevante en la gestión.

¿Y ahora?

Contamos con una visión de crecimiento más definida y tenemos unas convicciones claras sobre la necesidad de invertir de forma continua, con el objetivo de avanzar hacia procesos cada vez más eficientes, seguros y sostenibles.

Mi gestión se basa en la cercanía al equipo y en el conocimiento de la operación»

¿Actualmente la empresa lucha contra algún problema?

Nos enfrentamos a varios retos estructurales, como el alto nivel de ausentismo y la dificultad para atraer y retener talento, especialmente en perfiles operativos que permitan asegurar el relevo generacional. También se suman la presión creciente sobre los costes o la adaptación a estándares más altos en materia de calidad, seguridad alimentaria y sostenibilidad.

¿Cómo pretenden hacerlos frente?

Trabajamos en reforzar la propuesta de valor al empleado, invirtiendo en formación y desarrollo interno y mantenemos una disciplina clara en la gestión de costes y una visión selectiva de inversión.

¿Compartiría con los lectores las cifras de facturación?

Cuando adquirimos la empresa partíamos de una base de facturación significativamente más baja que la actual. En conjunto, en menos de 5 años hemos duplicado el tamaño del negocio, lo que refleja una evolución sólida y consistente.

¿Se prevé un aumento del volumen de fabricación y facturación?

Sí, nuestro objetivo es continuar creciendo de forma sostenible. No se trata solo de crecer más, sino de crecer mejor.

¿Qué planes de futuro maneja?

La planta de Briviesca cuenta con un potencial muy relevante por su versatilidad y amplitud. A corto plazo, el foco está en estabilizar y optimizar las operaciones, mejorando la eficiencia productiva y asegurando altos estándares de calidad y seguridad. A medio, acompañar el crecimiento del negocio con una evolución progresiva, tanto en capacidad como en nivel tecnológico.

Tras el accidente del pasado verano, ¿invertirán más en seguridad?

Es una prioridad absoluta. No obstante, el accidente no es el detonante del gasto en seguridad. Nuestro objetivo es claro y ambicioso: cero accidentes.

Fuente original: www.diariodeburgos.es