El comercio del centro de Aranda de Duero coge impulso con media docena de aperturas

Después de un goteo incesante de cierres en el centro de Aranda de Duero, el comercio toma cierto aire con la apertura de media docena de pequeños negocios, relacionados con el arte, la estética o la arquitectura.

En los últimos meses, incluso en las últimas semanas, también han levantado la persiana establecimientos ligados al diseño y fabricación de muebles, la nutrición y el deporte o la perfumería. 

Esta tímida reactivación contrasta con meses, incluso años, de traspasos, ya sea por jubilaciones sin relevo o falta de personal. La imparable subida de los costes, el elevado precio de alquiler de los locales o el auge de las compras online también han influido. Pero ahora se registra cierto movimiento, especialmente en el entorno de la plaza de la Ribera, en los Jardines de don Diego o en la céntrica plaza San Antonio. 

En los últimos tiempos quien abría un comercio era un rara avis en la ciudad

Entre los emprendedores que protagonizan estas últimas aperturas se encuentra Paula Guijarro, al frente de la academia de arte Verde Menta, que ha abierto sus puertas hace un mes a escasos metros del Ayuntamiento, en la calle Santo Cristo. Asegura que le alegra «ver que otras personas emprenden y abren sus negocios» por la vida que generan en la capital ribereña. «Te das cuenta de la importancia de hacer aquí tus compras», añade, mientras subraya que «hay que poner todos de nuestra parte» para, de alguna manera, frenar la sangría de cierres.

Y es que como apunta Guijarro, «si no gastamos aquí, es normal que cierren establecimientos». En esta misma línea se pronuncian Andrea Olías y Pilar Gayubo, las caras visibles de Ánfora, una tienda de muebles elaborados con maderas antiguas recuperadas que se ubica en la calle Barrio Nuevo. Tras remarcar que el comercio aporta riqueza a una villa como Aranda, subrayan: «Es cierto que por internet se puede comprar de todo, pero también en tu ciudad existen muchas cosas que te pueden encajar».

Paula Guijarro | ACADEMIA VERDE MENTA

«He puesto mucho cariño, empeño e ilusión»

Hace apenas un mes que Paula Guijarro abrió su propia academia de arte, llamada Verde Menta, en pleno centro de Aranda de Duero, junto a la plaza de la Ribera. Se muestra contenta con el paso que ha dado a sus 28 años tras haberse graduado en Bellas Artes en la Universidad de Salamanca y haber cursado el máster del profesorado artístico para Educación Secundaria. «Siempre tenía la cosa de montar algo, me gusta la educación y me he lanzado», cuenta con una sonrisa en el local que ella misma ha reformado y decorado a su gusto. 

Ha empezado impartiendo diversos talleres, tanto para niños como para adultos, de pintura en vidrio, en bolsas de tela, sobre lienzo y otro que une a padres e hijos, de manera que cada uno dibuja una parte y al juntarlo componen un cuadro. Para este verano, Guijarro ha programado una serie de campamentos de una semana de duración, bajo el título de exploradores del color, arte en la naturaleza o artistas en acción, entre otros. Y, a partir de septiembre, tiene previsto organizar actividades extraescolares de dibujo y pintura para todas las edades. 

En cualquier caso, su idea también es adaptarse a lo que le demanden las familias. «Saco fechas, pero si me piden hacer un taller en concreto, lo preparo», explica Guijarro, satisfecha con la acogida que está recibiendo. «Me dicen que es una buena iniciativa y de cara al invierno creo que irá a más porque el ocio, sobre todo, está en los bares, pero ¿por qué no hacer un taller de algo distinto?», plantea. De hecho, cada vez en más ciudades triunfan los locales artísticos que ofrecen experiencias como modelado de cerámica o pintura. «Quiero que la gente disfrute con materiales de calidad y que se lleven algo que luego puedan usar», indica.

A partir de septiembre quiere organizar extraescolares para todos los públicos

 

Al final, «vienes, conoces gente, te lo pasas bien y te llevas algo (por ejemplo, una bolsa de tela decorada). Es una experiencia distinta», resume Guijarro, cuya academia se enfoca a todos los públicos y donde no es necesario contar con experiencia previa. Pero no sólo eso. Como apunta Paula, esta también es una manera de desconectar y despegarse un rato del teléfono: «Estamos todo el rato con el móvil, no lo soltamos. Aquí, en cambio, te evades, hablas con otras personas, creas…». 

En su primera aventura en el mundo del emprendimiento ha recibido la guía de sus padres, también autónomos. «Quizá porque lo he visto en casa, siempre he querido tener algo mío», afirma mientras admite que «el papeleo es horroroso» y que tampoco ayuda el lenguaje técnico de la administración. «Al principio, cuesta arrancar y darte a conocer, pero soy positiva. He puesto mucho cariño, empeño e ilusión», destaca ante todo. Y es que, como ella misma asegura, «más que trabajar, la academia me permite hacer algo que me gusta».
Sus proyectos se pueden seguir en la cuenta @academiaverdementa

Andrea Olías y Pilar Gayubo | ÁNFORA 

«Diseñamos y elaboramos muebles con madera sostenible»

La sostenibilidad lo abarca todo. Desde las políticas ambientales a la economía circular y la educación. También la fabricación de muebles, por inusual que pueda sonar. Así lo reseñan en Ánfora, una tienda ubicada en pleno centro de Aranda de Duero, donde se encargan de recuperar maderas antiguas para luego diseñar y fabricar sus propios muebles.

Los hermanos Alfonso y Rafael, junto a su padre, suman varios años de experiencia trabajando con maderas recuperadas y ahora han dado un paso más con la apertura de un establecimiento personal donde muestran sus creaciones. 

«Todo son diseños propios, hechos a mano por nosotros desde cero y elaborados con madera sostenible», detalla Andrea Olías, cara visible de Ánfora junto con Pilar Gayubo, quien precisa que su exposición está compuesta por «piezas únicas». En este sentido, ambas subrayan que uno de los puntos fuertes de este proyecto familiar es que trabajan a medida, de manera que «se hacen piezas para cada vivienda, adaptándonos a cada necesidad». En unos casos son más clásicas, en otros más modernas, con distintos acabados, «pero, sobre todo, muebles únicos», destaca Gayubo al tiempo que recuerda que el lema y la filosofía que guían sus pasos bien podría resumirse en que «el buen gusto ahora es sostenible». 

En su local de Aranda, ubicado en la calle Barrio Nuevo, se centran en todo lo que tiene que ver con decoración. A los muebles se suman antigüedades, también elementos de iluminación, decoración pequeña, tapicería y papel pintado. Desde que abrieron sus puertas en septiembre, aseguran que han recibido una acogida «muy buena», aunque consideran que aún «es poco tiempo para que la gente conozca lo que hacemos», por lo que animan a quienes pasan por delante de su escaparate «a entrar» y descubrir las historias que esconde cada pieza. «Al final, a la gente le gusta mucho tener algo propio, único y exclusivo, que encaje en su espacio», resume Olías. 

Emprender ha sido «costoso» y aunque es duro al principio, ambas están muy ilusionadas

En cuanto a la búsqueda del local, cuentan que no tardaron en encontrar uno que cumpliera con las características que buscaban. «No miramos demasiado. Este nos gustó tanto por el espacio como por su ubicación. Estamos en el centro, pero se puede acceder muy bien», afirma Gayubo. 

Finalmente, preguntadas por cómo ha sido la experiencia de emprender, ambas reconocen que se trata de un proceso «costoso, que implica esfuerzo y al principio cuesta», como explica Andrea Olías. En esta línea, Pilar Gayubo agrega que se requieren «ganas y mucha ilusión porque al inicio todo va poco a poco». Ahora bien, Olías destaca que «cuando ves que a la gente le gusta lo que haces, eso motiva mucho». Y así tienen previsto continuar, con la sostenibilidad como valor diferencial.

Fuente original: www.diariodeburgos.es