Entre el 14 y el 26 de septiembre, la Denominación de Origen Ribera del Duero volvió a recibir la visita del británico, Tim Atkin, uno de los Master of Wine más reconocidos a nivel internacional. Tras varios años de asistencia a la región vinícola, su presencia se ha convertido en un verdadero sello de garantía para las bodegas de la DO.
Atkin recorrió el territorio ribereño para vivir una inmersión total en la cultura vinícola ribereña. En total, visitó 68 bodegas en las que compartió mesa con productores de la zona. «Ya ha venido dos veces a nuestras instalaciones para catar aquí. La verdad es que hemos quedado muy contentos», cuenta José Zapatero, gerente de El Lagar de Isilla. Según explica, el responsable, esta vez, el británico probó 10 vinos en sus instalaciones. «El año pasado fuimos una de las elaboradoras mejor valoradas en el informe, con 8 vinos por encima de los 93 puntos», añade.
Otra de las bodegas visitadas por el inglés, Territorio Luthier, también se muestra satisfecha tras la cata. «Es una persona muy agradable, le dimos a probar varios de nuestros vinos, entre ellos un monovarietal que realizamos sólo con garnacha, que le gustó mucho», explica Fernando Ortiz, gerente de la elaboradora. Añade que, para mejorar la experiencia le dieron a probar «chuletillas Luthier», asadas con sarmientos de su viña ecológica, que les da unos aromas muy especiales.
Además de su periplo por la Ribera del Duero, el Master of Wine dedicó tres jornadas completas a catas en el Consejo Regulador, en las que pudo analizar 225 referencias. En total, el crítico británico probó alrededor de 570 vinos, que reflejan tanto la diversidad como la calidad de la Denominación de Origen.
Uno de los hitos más destacados de su estancia supuso la celebración de la cata Grandes Vinos Ribera del Duero 95+ Tim Atkin MW. El evento se llevó a cabo el pasado 24 de septiembre y en ella, el propio experto y un grupo selecto de profesionales cataron a ciegas 41 vinos, todos ellos previamente reconocidos con más de 95 puntos en su ranking. La cita reunió a 34 enólogos, responsables de los proyectos más prestigiosos de la zona.
Reporte de 2024. En su último informe, el crítico británico realizó una evaluación exhaustiva, en las que propuso unas líneas de actuación para que la Ribera del Duero mantenga el interés general con la elaboración de sus vinos. Tim Atkin recomendó la suspensión de nuevas plantaciones de viñedo, al menos durante cinco años, para evitar una sobredimensión del territorio y preservar con ello la calidad.
A su vez, el inglés hizo especial hincapié en la elevación de las temperaturas en la zona, asociadas a las consecuencias del cambio climático, e invitó a que la DO se adapte a las actuales necesidades e incluya nuevas variedades de uva como la bobal, una opción que permitiría mantener la acidez.
Fuente original: www.diariodeburgos.es