No eres de la Sierra si no tienes un meme con el oso. En la silla del peluquero Tinito, en la terraza de La Cuba, con El Macho de Neila o chapoteando en las Lagunas. El supuesto avistamiento de un plantígrado en las inmediaciones de la necrópolis de Cuyacabras lo mismo ha disparado las alarmas de los agentes medioambientales de la comarca que la imaginación vecinal, con la inestimable ayuda de la inteligencia artificial.
Por el momento no se han encontrado pruebas tangibles del paso de este animal, aunque tanto el personal de la Delegación Territorial como la Guardia Civil permanecen alerta. Tampoco en las Merindades, donde consta la presencia de osos desde el año pasado, se han registrado nuevos movimientos reseñables en los últimos días. En Montorio también lo grabaron en vídeo en septiembre de 2024, aunque no lograron seguirle los pasos.
La presencia de plantígrados ahora asusta, pero hace siglos resultaba tan común que hasta Riocavado de la Sierra le tiene incorporado a su escudo. De hecho, a la localidad se la tenía por «plaza segura frente a las invasiones del ejército árabe por estar rodeada de frondosos bosques poblados de osos y lobo», según cita Pedro López en un estudio histórico sobre el tema realizado como trabajo para la Universidad de Salamanca.
Tres osos y un jabalí cazados en los años 20. Se situó en la Demanda, pero parece Reinosa.
En el monasterio de Santo Domingo de Silos se representa la caza del oso con profusión (siglo XII) y en el libro de la Montería, que encargó escribir Alfonso XI durante el siglo XIV se relacionan detalladamente aquellos montes de la Sierra de la Demanda con presencia de osos.
Con el paso de los siglos y la aparición de las armas de fuego, la población merma, al considerarle un animal dañino. La Real orden de 30 de septiembre de 1829 equipara «los premios por lobo muerto a los que pudieran obtenerse por oso capturado» y municipios como Duruelo, Covaleda y Vinuesa «decretaron en 1879 sendas resoluciones para incentivar el exterminio del oso en sus respectivas jurisdicciones», relata en una publicación de José Piñeiro Maceiras.
El oso más famoso -al menos hasta ayer- se abatió en Regumiel de la Sierra en julio de 1881 después de dedicarse todo el invierno a destrozar colmenares entre Burgos y Soria.
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Fuente original: www.diariodeburgos.es