Se presentaba como una de las mejores cosechas de la década, pero justo en el momento de recoger el cereal una fuerte granizada ha destrozado gran parte del campo del oeste burgalés. Tras las primeras valoraciones, desde Asaja calculan que han podido quedar dañadas unas 10.000 hectáreas en la zona de Odra-Pisuerga y el Alfoz de Burgos, lo que se traduce en unos seis millones de euros de pérdidas.
«Calculamos que esta última tormenta del viernes ha quitado unas tres toneladas de media por hectárea, lo que son unas 30.000 toneladas. Si se ponen a 200 euros hace ese total de seis millones que ha ocasionado de daño», explica Esteban Martínez, presidente de Asaja, que destaca que el pedrisco ha afectado a los pueblos de diversa forma y existen bastantes parcelas dañadas al cien por cien. «La cosecha que se preveía en general tan buena se ha visto empañada por estos episodios de granizo», comenta, mientras ahora solicita que se perite cuanto antes y que a cada agricultor «le den lo que le corresponda» en función del seguro que tenga cada uno contratado.
La tormenta recorrió una gran cantidad de pueblos, desde el municipio palentino de Osorno -uno de los que ha resultado más dañados- hasta municipios del Alfoz de Burgos como Villariezo o Arcos de la Llana. En territorio burgalés, entre los más golpeados se encuentran Castellanos de Castro, Castrillo Mota de Judíos, Hontanas o Iglesias, donde unas bolas de granizo de enorme tamaño arrasaron con el campo, las naves agrícolas, los tejados y los coches. Ayer las organizaciones agrarias comenzaron a recibir partes y, según explicaban desde la UCCL, por la mañana ya habían recibido de alrededor de una veintena de localidades. Arenillas de Riopisuerga, Tamarón, Villasandino, Villasilos, Estépar, Cayuela, Albillos, Cavia, Mazuelo o Frandovínez también presentan parcelas con daños.
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