El señor de las campanas trabaja en Burgos

En el polígono Los Brezos de Villalbilla la actividad entre semana es frenética. Talleres de coches, empresas de pintura, de reciclaje, carpinterías, distribuidoras, firmas dedicadas al mundo agrícola o al de los suministros conviven en un recinto plagado de persianas abiertas. Sin embargo, desde hace poco se ha abierto un local que no tiene competidor alguno y que ha llenado su calle de un sonido inconfundible: el tintineo de las campanas.

Ismael de la Iglesia, apasionado de este instrumento desde joven, ha decidido convertir la reparación de estos elementos en su modo de vida. Tras 4 años como aprendiz en el obrador de los Hermanos Portilla de Santander, este burgalés dirige ahora su propio negocio. La idea inicial era abrirlo en su pueblo, Mozuelos de Sedano, pero la estricta -y a veces incomprensible- legislación le impidió reconvertir una vieja tenada de un pastor recién jubilado en un taller. «Mi última opción era terminar en un polígono porque es un ambiente que no me gusta, pero al final he tenido que pasar por el aro», destaca.

Sin embargo, la facilidad que encontró en este municipio, sumado a la presencia de un puente grúa para mover grandes pesos, terminaron por hacer que torciera el brazo. Meses después de arrancar, De la Iglesia reconoce sentirse «feliz». En su nave funde metales para crear pequeñas campanas de hasta 30 kilos con hornos de propano. No obstante, está a punto de hacerse con la propiedad de la nave, lo que le permitirá invertir en mejorar las instalaciones y poder atreverse con piezas de mucho mayor tamaño.

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Fuente original: www.diariodeburgos.es