Exalumnos de la Escuela de Música de Villarcayo imploran por su reapertura

Medio centenar de antiguos alumnos y padres de alumnos de la Escuela Municipal de Música de Villarcayo, cerrada desde junio, clamaron ante Diario de Burgos para que el Consistorio inicie el proceso de su reapertura de cara al próximo curso. Muchos registraron escritos a principios septiembre dirigidos al alcalde, en los que mostraban su preocupación y su deseo de seguir recibiendo clases en la villa, tras ver que no se había licitado de nuevo la contratación del servicio. Nunca recibieron contestación y el regidor, Adrián Serna, mantiene que «no se presentaron más quejas en el Ayuntamiento» después de esa reclamación de septiembre ni le han pedido una reunión, algo que los afectados achacan a su confianza en que se iba a buscar solución.

Marta Fraile ha dirigido la Escuela Municipal de Música de Villarcayo durante casi 20 años en distintos periodos tras ganar los concursos convocados. El último fue un contrato de concesión de servicios de 4 años que se prorrogó uno más hasta junio de 2025, en que el centro cerró con 42 alumnos de distintas edades que se formaban en piano, violín, armonía, lenguaje musical, acompañamiento, música de cámara… El Consistorio cedía a Fraile el uso de aulas del antiguo Liceo para prestar el servicio y le daba un apoyo de 6.000 euros anuales, que se destinaban a sufragar material, instrumentos para préstamo o parte de la nómina del profesor de violín. Además, el centro cobraba cuotas a los alumnos.

Pero al finalizar el último año de contrato, desde la Secretaría municipal advirtieron que, «desde el punto de vista jurídico, ese modelo no encaja en un contrato de concesión de servicios», según Serna. Entre otros motivos, porque un servicio no se puede prestar en un espacio de propiedad municipal. 

La antigua directora del centro asegura que se le hicieron promesas hasta el último momento sobre la posibilidad de retomar la actividad con otras fórmulas, como un contrato temporal para un director de la escuela de octubre a junio y que se estudiaría convocar la plaza ya de cara al próximo curso, pero ni la Relación de Puestos de Trabajo del Ayuntamiento, ni el Presupuesto de 2026 contemplan esa posibilidad. A preguntas de DB sobre los planes para la Escuela, el alcalde afirmó esta semana que, «si existe demanda de los usuarios estudiaremos fórmulas para ofrecer este servicio y tomaremos una decisión». Una de las que podría «explorar» es sacar a contratación la explotación de la Escuela, «que se podría ubicar en un edificio público o privado» y es diferente a la concesión de servicios. 

Mientras, algunos alumnos se han matriculado en la Escuela Municipal de Medina para proseguir sus estudios, otros los han dejado y otros acuden a clases particulares con Fraile, que sigue dirigiendo la Coral Miguel de Alonso. Yoli, una de sus integrantes desde hace 26 años lamentaba este miércoles la «pérdida de cultura musical». A su lado, Daniel criticaba que «se han dejado morir la Escuela de Música» y muchos desean una «con personal municipal cien por cien». Otros se preguntaban «por qué se cerró un servicio con alumnos» o manifestaban que «solo la matrícula de 42 alumnos ya mostraba el interés existente». «Queremos mantener los servicios y no que nos los quiten», fue el mensaje de Jesús.

Fuente original: www.diariodeburgos.es