Los okupas en Burgos también hacen mudanza

La habitual tranquilidad se ha roto por completo en Cojóbar, barrio de Modúbar de la Emparedada, con la llegada de unos problemáticos okupas. Ahora han se han instalado aquí después de que les hayan desalojado de otra vivienda de Cogollos, donde estuvieron unos tres años y -según ha podido confirmar este periódico- generaron un gran malestar puesto que las peleas entre ellos eran continuas, rompieron el mobiliario urbano en diversas ocasiones, intentaron cometer algún robo… «Nos lo quitamos nosotros, pero ahora van a otro sitio y se repetirán las mismas situaciones hasta que les consigan echar», comentan desde la localidad que les ha sufrido todo este tiempo.

A Cojóbar llegaron el viernes pasado y una vecina asegura que la primera noche apareció un contenedor incendiado. Puede ser casualidad. «Pero aquí nunca pasa nada y esto es supertranquilo», dice. A eso se suma que también han tenido ya estos días algún problema con los niños por un balón en el parque, que aunque se trate de un tema menor alguno ya teme que los conflictos puedan ir a más y que toda esta tensión que se vive en los últimos días derive en un altercado más importante. Y es que lo cierto es que para quienes residen en el entorno de la casa okupada se ha convertido en una preocupación y sospechan de todo el que pasa, ya que en la última semana han visto gente diferente y ni siquiera saben exactamente cuántos están. Para el lunes 27 de abril, a las 19.30 horas, han organizado una manifestación para protestar y meter toda la presión que puedan.

Ayer por la mañana no hubo movimientos por la casa, pero algunos vecinos confirmaban que habían salido con el coche a primera hora. Eso sí, tampoco se descarta que alguno de los miembros estuviera dentro. «Tienen una monovolumen, un Citröen gris. Y el otro día una patrulla les denunció porque no tenían ni la ITV pasada», añade un vecino, ya que no les ha quedado más remedio que estar al tanto por si ocurre cualquier cosa y poder avisarse entre ellos rápidamente. «Tenemos miedo e intranquilidad, principalmente por nuestros niños, porque no sabemos qué tipo de personas son y creemos que al final habrá conflictos. Vienen de Cogollos y generaron un montón de problemas, con robos, delincuencia…», dicen algunos vecinos, que saben cómo actúan. «La Guardia Civil ya les conoce», añaden.

Lo que no tienen tan claro los vecinos es el número de integrantes que están en la vivienda, ya que han visto a diferentes personas entrar y salir. Según ha consultado este periódico en Cogollos, puede tratarse de una pareja joven, de otro matrimonio más mayor y de unos tres niños, aunque no se descarta que ahora pueda haber alguno más. En esa localidad -donde dos de ellos están empadronados-reconocen que sí se intentaron meter en alguna casa, especialmente las que estaban más abandonadas. Aunque hubo un robo en el bar no pudieron confirmar que fueran ellos los responsables.

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Fuente original: www.diariodeburgos.es