Extraen mil ejemplares de la invasora perca del río Arlanza

La Asociación de Pesca Pinares denunció hace unas semanas en las páginas de este periódico como la  perca, una especie invasora, estaba amenazando la fauna autóctona del Arlanza. Su presencia masiva en las aguas de este río, desde la presa de cola de Los Vados hasta la cabecera, ha llevado al servicio territorial de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León a promover tres jornadas para extraer ejemplares de esta variedad, muy voraz con las truchas y las bogas. Calculan haber capturado en total cerca de mil, la mitad de ellos, quinientos, en la última, el pasado jueves. 

Ese día la labor también se centró en un tramo de río de entre 150 y 200 metros próximo a Quintanar de la Sierra, por la zona de La Guía, donde se produce el desove de los ciprínidos. En apenas cuatro horas, desde las 9 hasta las 13, aproximadamente, consiguieron extraer cerca de medio millar. «Se cogieron en tres pozas, unas zonas un poco ciegas para ellas. Las percas se están desplazando ahora detrás de la bogas en busca de los huevos que van a poner para alimentarse. Según se mueven las bogas, ellas le siguen», comenta Luis Alberto Simón, presidente de la asociación de pesca, que calcula que en el río habrá «miles y miles». 

Para llevar a cabo este proceso por parte de personal especialista de Medio Ambiente, se utilizó un equipo de pesca eléctrica que habitualmente se emplea para realizar el muestreo de los ríos. «Se da a los peces una descarga que les deja aturdidos durante unos segundos, tiempo que se aprovecha para capturarles con redes o sacaderas», explica Simón sobre el sistema que se utilizó. 

La perca ha llegado a aguas del Arlanza, según Simón, porque algún pescador o varios soltaron ejemplares, supuestamente en la zona de Los Vados, algo totalmente prohibido dado su carácter invasor. «Es una insensatez. El daño ecológico que esto provoca es enorme.Afecta a otros peces, pero también a los cangrejos, las nutrias o las aves». 

Simón alerta de que en las aguas del Arlanza ya se mueven «en bancos grandes» y que están cogiendo fuerza. «Se comen a las truchas, a las bogas y al resto de peces, hasta que solo quedan ellas, que se acaban comiendo entre sí sobreviviendo únicamente las más fuertes y acabando con el ciclo natural del río», lamenta el pescador. 

Solución, vaciar la presa. Desde la asociación de pesca afirman que «es complicado» restablecer el río, pero que al menos «hay mil ejemplares menos para reproducirse». Como solución apuntan al «vaciado de la presa de cola de Los Vados», separando las especies que deben seguir y las que hay que erradicar del río. «Ya se está haciendo en algunos sitios», reconoce Simón, que afirma que la postura de la asociación es defender las especies autóctonas, «las pocas truchas, bogas y gobio que queda» e intentar erradicar las invasoras. 

La trucha, según Simón, es una especie protegida y la boga está en peligro de extinción. «El Arlanza se había recuperado muy bien, pero ahora está lleno de percas. Ya no va a ser el mismo». 

Fuente original: www.diariodeburgos.es