Las obras contratadas por el Ministerio de Transportes para mejorar la travesía de Hontoria del Pinar empezarán a primeros de mayo. Esta buena noticia tiene sin embargo una cara B que ha soliviantado a parte del vecindario, al enterarse de que la adjudicataria ha cambiado los planes iniciales de ejecución y prevé desviar por el interior del casco urbano parte del tráfico de la N-234 durante varias semanas. Los afectados han reclamado una reunión urgente con el Ayuntamiento por el temor a que puedan producirse atropellos pero también daños estructurales tanto en las calles como en sus casas, al no estar preparadas para soportar el paso de decenas de coches y camiones de una carretera nacional.
En un escrito que registraron ayer en el Consistorio, reclaman al alcalde, Miguel Álvarez de Eulate, una reunión para que explique a la población las negociaciones y compromisos adquiridos por la empresa Collosa para cambiar los planes y desviar parte del tráfico por la calle Norte, que han causado «preocupación, malestar y disconformidad» entre los residentes.
El alcalde sostiene que el Ayuntamiento actúa «como un espectador» en esta obra y que se ha limitado a aceptar la propuesta de la constructora de utilizar la calle Norte, que les ha parecido «sensata» porque «en la solución inicial no se resolvía de forma perfecta la salida de los peatones que viven en la travesía», explica Álvarez de Eulate. Añade que por ella solo se van a desviar «camiones de una empresa, el autobús escolar y el de Therpasa y tráfico ligero» durante un máximo de mes y medio, en una obra que durarán un año, para permitir que se acometa la parte más compleja de los trabajos. Personal de la adjudicataria se encargará de la regulación con semáforos y trabajadores cuando sea necesario.
El resto del tráfico pesado tendrá que dar la vuelta por Salas de los Infantes. El Ayuntamiento de Hontoria documentará cómo se encuentran las calles del municipio antes de comenzar la obra por si a posteriori necesitan reclamar por daños.
Los vecinos disconformes con esta propuesta sostienen que el pavimento de la calle Norte «no es lo suficientemente resistente, ni tiene una base sólida para soportar el paso de unos 3500 coches o vehículos ligeros, además de otros vehículos pesados que pasan por esta carretera al día, según datos del proyecto» y que carece de peraltes o aceras que puedan salvaguardar la seguridad de los peatones. También reclaman que la empresa firme un documento en el que asuma los posibles daños que ocasione la ejecución del proyecto.
Fuente original: www.diariodeburgos.es