Ni ha empezado ni va a empezar en breve la construcción del nuevo cuartel de la Guardia Civil en Quintanar de la Sierra, pese a que la tarea fue adjudicada en agosto de 2025 por cuatro millones de euros a la empresa Cyopsa-Sisocia, S.A. La Dirección General de la Benemérita aún no dispone de la licencia municipal de obra, porque no ha presentado el expediente que el Ayuntamiento le ha requerido para tramitar una modificación puntual de las normas urbanísticas, según han confirmado ambas partes.
Desde la Guardia Civil explican que arrancaron los trámites para la construcción del nuevo acuartelamiento, pero el Ayuntamiento denegó la licencia de obra «por incompatibilidad entre las necesidades de la Guardia Civil en la construcción del inmueble y las normas urbanísticas municipales, según un informe del técnico municipal», por lo que en estos momentos «se han iniciado ya los trámites» dirigidos a adaptarse a esos requerimientos del Consistorio.
El alcalde de Quintanar de la Sierra, Antonio Gil, confirma que efectivamente se produjo esa primera solicitud y que no se pudo conceder la licencia porque el porcentaje de ocupación del suelo en la parcela donde se va a levantar el nuevo cuartel era mayor al permitido por la normativa local. Sin embargo, desde el Ayuntamiento les ofrecieron toda la colaboración para desbloquear el asunto cuanto antes y tramitar una modificación puntual que debe ser aprobada en un pleno extraordinario. Desde entonces no han vuelto a tener noticias de la Guardia Civil, y han pasado ya varios meses, confirma el regidor, de lo que parece deducirse que no existe mucho interés por acelerar la obra. Actualmente, en las dependencias oficiales del municipio solo se presta atención un día a la semana, los viernes, siempre que no haya ninguna urgencia o personal disponible.
35
años lleva esperando Quintanar de la Sierra y su comarca un nuevo cuartel
El nuevo acuartelamiento de Quintanar de la Sierra llegará, si llega, con 35 años de retraso y numerosas vicisitudes de por medio, que además le han supuesto un coste a las arcas municipales de la localidad, pues costeó un proyecto de construcción que no llegó a ejecutarse y cedió varias parcelas, de las que dos le han sido devueltas.
Pasó con la depuradora. El presupuesto para el acuartelamiento se ha triplicado en este tiempo, de los 1,3 millones que se calculaban en 2013 a los 4 por los que ha sido adjudicado ahora, siempre que la empresa no renuncie, porque en Quintanar de la Sierra y otros municipios del entorno tienen muy reciente el ejemplo de las depuradoras asociadas a la presa de Castrovido. Estas obras, vitales para garantizar la calidad de las aguas del río Arlanza, no se han empezado en ninguna de las localidades de la cuenca alta. El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico adjudicó las obras de dos de los tres lotes entre finales de 2024 y principios de 2025 pero no ha sido capaz de firmar los convenios con los respectivos ayuntamientos, «requisito indispensable para la ejecución de las actuaciones», según han reconocido desde el Gobierno en una respuesta parlamentaria al senador Javier Lacalle.
El alcalde de Quintanar de la Sierra, Antonio Gil, confirma que no han tenido noticias del departamento que dirige Sara Aagesen para la rúbrica de ese acuerdo y que lo último al respecto de esta depuradora fue la comunicación de que una empresa iba a iniciar las expropiaciones de terrenos necesarias para su construcción.
La construcción de la depuradora de Quintanar de la Sierra fue adjudicada a la unión temporal de empresas formada por Agsa e Ignis H2O por 2.296.641,2 euros en noviembre de 2024, con un plazo de ejecución de la obra civil de 18 meses y otros 12 para su puesta en marcha. En las mismas condiciones se formalizó hace un año, en mayo de 2025, el contrato con Construcciones Alpi para los sistemas de saneamiento y depuración de Vilviestre del Pinar, Monasterio de la Sierra y Castrovido por 2,6 millones (se licitó por 2,82). Ambas renunciaron.
Recientemente, la Dirección General del Agua parece haber retomado el proceso de contratación de la obra de Quintanar con una nueva propuesta de adjudicación a la UTE formada por Construcciones y Obras Valbuena y el grupo Herce Hermanos Rubio. Nada se sabe del segundo lote y del tercero, que afecta a Regumiel de la Sierra y Canicosa de la Sierra y cuya adjudicación se paralizó tras un recurso contractual, desestimado en febrero de 2025.
Rodeado por un muro perimetral y con las viviendas en las plantas superiores Recreación del edificio, con oficinas en la planta baja y las viviendas encima. / DBLa parcela escogida por la Guardia Civil, un terreno en pendiente de 1.880 metros cuadrados entre la calle Inmaculada y la travesía Matacubillo, albergará un acuartelamiento con 9 viviendas en las dos plantas superiores. La estructura será de hormigón armado con forjados de viguetas y bovedillas convencionales, mientras que la fachada será ventilada para ganar inercia térmica. Por razones de seguridad, estará rodeada por un muro perimetral.
En la zona sur se proyecta el acceso rodado y peatonal. A mano izquierda se localizarán las plazas de aparcamiento destinadas a los usuarios, mientras que a mano derecha se ubicarán las plazas oficiales, protegidas mediante un porche. Los inquilinos de las viviendas del cuartel tendrán a su disposición unas plazas en la parte trasera de la planta baja, donde cuentan con trastero y acceso directo a las viviendas, según consta en el proyecto.
Fuente original: www.diariodeburgos.es