Los usuarios del bus urbano en Aranda de Duero denuncian retrasos y falta de vehículos

La costumbre para algunos y necesidad para otros de moverse por Aranda con el transporte urbano se ha convertido en un acto de fe en las últimas semanas. Los usuarios habituales del bus denuncian retrasos día sí y día también, falta de vehículos en las horas punta y deficiencias en el servicio por carecer de aire acondicionado, en unos días en los que el termómetro alcanza guarismos estivales. Algunos de los viajeros califican la situación de «cachondeo, por no decir algo más fuerte» mientras que otros lamentan que «en estas condiciones no nos sirve para nada».

Ante los anunciados avances en el servicio en los que el equipo de gobierno del Ayuntamiento de Aranda asegura trabajar, como la incorporación de mejoras tecnológicas, ajustes de frecuencia en algunos momentos del día y la creación de nuevos recorridos, los viajeros constatan a pie de parada que la realidad dista mucho de todo eso. «Llevamos días con un sólo autobús circulando, lo que provoca que tengamos que esperar hasta 45 minutos», se quejan mientras otean a lo lejos por si llegase el bus. «Yo lo cojo para ir a trabajar y tengo que venir a la parada una hora antes si quiero llegar a tiempo», apunta una usuaria que reconoce que «las personas mayores que lo cogen para ir al médico o al hospital no creo que lleguen a tiempo a la consulta nunca».

Llevamos días con un sólo autobús circulando, lo que provoca que tengamos que esperar hasta 45 minutos»

Los barrios que más sufren estos problemas son los que más alejados están del centro, Santa Catalina, Polígono Residencial y La Estación. «A mediodía, con ese solazo, casi me da igual ir andando, incluso llego antes, porque la semana pasada no funcionaba el aire acondicionado», lamentaba un trabajador que lo utiliza para ir al polígono industrial desde el extremo este de la capital ribereña. Una situación que soportan también los alumnos de los institutos que se mueven gracias a este servicio público, que salen de clase en las horas de más calor de la jornada.

El hecho de que haya sólo un vehículo circulando, cuando deberían ser dos buses haciendo las rutas de manera simultánea, es la excusa que reciben los usuarios cuando llaman para quejarse. «Lo único que podemos hacer es llamar, y nos dicen que es que se ha averiado uno. El otro día se dio la situación esperpéntica de que vino el grande, el viejo que se usa para las piscinas de La Calabaza, pero sólo nos llevó un trecho; el conductor paró, nos hizo bajar y nos dijo que esperásemos a que llegase el otro», relata un usuario. A su lado, una mujer lanza la pregunta retórica habitual, porque no espera respuesta: «¿Y el Ayuntamiento no puede hacer nada para solucionar todo esto? Porque yo he llamado y me dicen que es cosa de la empresa, yo no sé qué más podemos hacer».

A mediodía, con ese solazo, casi me da igual ir andando, incluso llego antes, porque la semana pasada no funcionaba el aire acondicionado»

Incluso en las paradas se lamentan de que «no nos lo ponen fácil a los que queremos contaminar menos, con tanto problema vamos a tener que volver al coche particular», critica un joven usuario que pide al Ayuntamiento que «se gasten menos en campañas y que pongan los autobuses que faltan».

 

 

 

 

Fuente original: www.diariodeburgos.es