La construcción del campo de fútbol se lleva por delante el punto limpio de Poza de la Sal

La construcción del campo de fútbol de Poza de la Sal no queda exento de polémica. Las obras avanzan a buen ritmo, pero para desarrollar el proyecto planteado en una parcela de 14.000 metros cuadrados situada junto a las piscinas el Ayuntamiento se ha visto obligado a prescindir del punto limpio, del que parte ya se ha derribado, un hecho que ha levantado ampollas entre algunos vecinos y los concejales de la oposición, que consideran que la localidad «no solo pierde una infraestructura esencial para la gestión de residuos, que supuso un gasto superior a los 40.000 euros, sino que el equipo de gobierno demuestra una alarmante falta de planificación y una escasa consideración por los servicios básicos».

La decisión de levantar la instalación deportiva en el terreno adquirido a un particular por 14.000 euros no convence a un porcentaje de la población y José Tomás López, portavoz del PSOE, asegura que lo que «en un inicio fue un proyecto que generó ilusión por la posible revitalización del deporte local, se ha tornado en frustración». El contrato de ejecución de las obras se adjudicó a la empresa Suso Jardín por 114.670 euros, un coste «muy elevado teniendo en cuenta que existen necesidades mucho más determinantes para los vecinos que residen durante todo el año en la villa», comenta. Mientras los trabajos continúan y los habitantes se despiden del punto limpio, desde la oposición demandan «mejoras en servicios esenciales como centros sociales, un polideportivo cubierto, limpieza urbana, cargadores de vehículos eléctricos o fortalecer la obra del párking disuasorio», entre otros asuntos. «La inversión en un campo de fútbol, en este contexto, se percibe como un lujo inoportuno que ignora las carencias que afectan directamente a la calidad de vida de los residentes», añaden.

El Presupuesto del ejercicio actual del municipio contempla destinar 130.000 euros -de los 340.000 de inversiones reales- a la construcción de la instalación deportiva con idea de «atraer y mantener a los jóvenes durante los fines de semana del año y no solo en vacaciones», recalcó en su día el regidor. El equipo juvenil actualmente juega en Briviesca pero en los próximos meses tendrá a su disposición un campo de hierba de 90 metros de largo por 50 de ancho, el cual contará con un sistema de riego automático. A pesar de que en un principio no estaba previsto edificar vestuarios porque los jugadores utilizarían los de las piscinas, Núñez confirma que sí se levantarán unos en el «espacio que actualmente ocupa el punto limpio y también el área destinada como aparcamiento de caravanas». Ante el malestar generado por la demolición de esta estructura, el alcalde asegura que la idea es «trasladarlo a La Comarcal», el lugar donde almacenan la maquinaria municipal.

«La reubicación arrastra costes y molestias; es una carga innecesaria para los ciudadanos que ahora no tienen a su disposición un lugar adaptado para depositar de forma responsable objetos voluminosos y materiales especiales», denuncia el edil socialista. 

Circuito de bicis. Junto al futuro recinto deportivo, los más pequeños contarán en el mismo área con un circuito de inercia, conocido como pump track, que podrán recorrer sin necesidad de pedalear ni empujar sus bicicletas de manera totalmente gratuita. La memoria del proyecto todavía no se ha presentado por lo que la cuantía a la que ascenderá la inversión y la fecha prevista para iniciar las obras se desconoce. 

Muy cerca de este espacio, a escasos metros de las piscinas y a unos 500 metros del casco histórico, se ubicará el área con veinte plazas para vehículos camperizados. La cubierta del polideportivo, una intervención planteada hace años, no se llevará a cabo a medio plazo.

Fuente original: www.diariodeburgos.es