La Dirección General de Tráfico (DGT) ha iniciado la instalación de 24 nuevos radares en diferentes puntos de España. Este despliegue, que incluye 17 dispositivos fijos y 7 de tramo, forma parte de una estrategia más amplia para reforzar el control de velocidad en las carreteras y reducir los accidentes. Sin embargo, una noticia que seguro alivia a los conductores burgaleses es que ninguno de estos nuevos equipos se ubicará en la provincia de Burgos.
Los nuevos radares se han instalado en comunidades como Andalucía, Valencia, Asturias y Galicia, en puntos estratégicos en los que se busca reducir la siniestralidad por considerarlos zonas de alta incidencia de los accidentes.
Los radares de tramo, cada vez más utilizados, son especialmente eficaces para esos propósitos de la DGT porque miden la velocidad media de los vehículos en un trayecto y ayudan a detectar y sancionar a los conductores que incumplen los límites. Este sistema, además, permite supervisar vías de largo recorrido sin necesidad de una vigilancia constante in situ por parte de los agentes de Tráfico.
Un respiro para los conductores de Burgos
Mientras en provincias como A Coruña o Alicante se refuerzan las medidas de control en sus carreteras, los conductores burgaleses pueden estar tranquilos: no tendrán que enfrentarse a nuevos puntos de vigilancia mediante radar. Aunque no por ello van a estar exentos de cumplir las normas de tráfico, circular sin la presión de nuevos radares es, sin duda, un alivio para quienes transitan habitualmente por la provincia.
En los últimos años, la DGT ha depositado una significativa confianza en el efecto de los radares de cara a su estrategia de seguridad vial. En 2023, por ejemplo, estos dispositivos de control de los límites de velocidad permitieron registrar más de 3,8 millones de sanciones, con una recaudación cercana a los 400 millones de euros. Con la reciente incorporación de los nuevos equipos de medición, la red de radares en España supera ya los 1.200 dispositivos, incluyendo fijos, móviles y de tramo.
Radares y la seguridad vial
Pese a su eficacia para reducir accidentes, la proliferación de radares también ha dado alas a voces críticas que cuestionan que los ingresos por multas no siempre se destinan a mejorar las infraestructuras viales o a campañas de concienciación, sino que terminan integrándose en los presupuestos generales. Sin embargo, la DGT defiende que los radares no buscan recaudar, sino salvar vidas.
En ese sentido, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha subrayado en varias ocasiones que «cumplir con los límites de velocidad constituye un elemento clave para reducir los siniestros y sus consecuencias». De hecho, durante una reciente visita al Centro de Tratamiento de Denuncias Automatizadas en León, también anunció que en 2025 se instalarán 122 nuevos radares en las carreteras españolas como parte de la estrategia que aplicará Tráfico para reforzar la seguridad vial.
El radar fijo del kilómetro 194,2 de la A-1, frente al Landa. El que más multa de Castilla y León.
El radar que más multa en CyL, en Burgos
Por ahora, la presión que los radares aplican sobre los conductores de Burgos no se verá incrementada, como sí sucederá en otras provincias, en las que la incorporación de nuevos radares ya es una realidad. Sin embargo, esta circunstancia no debe ser motivo para bajar la guardia. De hecho, en la provincia de Burgos, el control de la velocidad en las carreteras se lleva a cabo mediante una combinación de radares fijos y móviles. Según datos disponibles, existen al menos 58 radares en la provincia, incluyendo dispositivos fijos y móviles.
En cuanto al volumen de sanciones por exceso de velocidad, durante los primeros cuatro meses de 2024 se registraron 36.633 multas en las carreteras de Burgos, de las cuales 26.839 (aproximadamente el 73,26%) fueron por exceder los límites de velocidad. Este dato refleja un incremento en comparación con 2023, cuando se emitieron 66.046 sanciones por exceso de velocidad en todo el año, representando el 71,8% del total de multas.
Cabe resaltar que algunos radares emplazados en Burgos son especialmente activos en la detección de infracciones. Por ejemplo, el radar fijo ubicado en el kilómetro 194,2 de la A-1, a la altura del Landa, tramitó automáticamente 21.048 sanciones en 2023, lo que lo coloca entre los 50 radares que más multas generaron en España el año pasado.
Le sigue el radar ubicado en las cercanías del Golf de Lerma, en el kilómetro 194 de la A-1, que es la carretera de la Castilla León en la que habitualmente más conductores son multados por exceso de velocidad.
Fuente original: www.elcorreodeburgos.com