La población gitana arandina se abre paso a la Universidad

Tres titulados universitarios, dos que están terminando Bachillerato y quieren ir a la universidad, otros dos en ciclos de grado Superior, y doce que consiguen este año el título de la ESO. Pueden parecer pocos, pero estos jóvenes gitanos están abriendo una puerta que, hasta ahora, pocos se habían atrevido o habían podido cruzar. “Son una inspiración”, celebran desde la asociación Enseñantes con Gitanos y la Asociación Presencia Gitana.

Decididos a poner en valor su historia, mañana viernes estos jóvenes recibirán un homenaje en Aranda, a las 19.30 horas, en el salón de actos de la Casa de Cultura. El mensaje es claro: la población gitana está evolucionando. “En 1985, aproximadamente el 35% de la población gitana arandina adulta era analfabeta, total o relativa. Es decir, no entendía un texto escrito”, asegura uno de los impulsores de la iniciativa, José Eugenio Abajo, al recordar que entonces, en todo Aranda, solo había una persona, Avilio Muñoz, que tenía un título en Secundaria de Formación Profesional. “Cuando yo era pequeño, en mi cuadrilla solo habíamos estudiado una cuarta parte. Y de las mujeres, apenas una décima parte”, recuerda.

Hoy la realidad es esperanzadora gracias a jóvenes como Emilio Lobato, que va a comenzar la carrera de Filosofía y quiere ser profesor; Ángel Jiménez, que estudia primero de Educación, o Jaqueline Muñoz, que cursa tercero de Magisterio en la Universidad de Soria. Estos se unirán a otros ya licenciados, como Pedro Jiménez, el primer arandino gitano en lograr una ingeniería aeronáutica, o Yanire Lizárraga, en Pedagogía. “Melisa Jiménez Muñoz y Jeremy Jiménez Jiménez están terminando, por su parte, Bachillerato en el instituto Vela Zanetti y quieren también estudiar en la universidad”.

Aunque en estos cuarenta años se ha avanzado mucho, con hitos importantes como el 100% de los niños gitanos matriculados en Primaria, todavía queda mucho camino por recorrer. Y es que, mientras el 42% de la población general, entre 16 y 64 años, tiene estudios universitarios, en la población gitana arandina apenas llega al 2,5%. “Es el vaso medio lleno o medio vacío. Ha habido avances, sí, pero seguimos por debajo del conjunto de la población. Y no es por falta de capacidad, sino por falta de recursos, de referentes y de apoyos”, reivindican.

Programa de apoyo escolar

Decididos a lograr la ansiada integración, la asociación Presencia Gitana desarrolla un programa de apoyo escolar, que completa la Concejalía de Acción Social. “Es un programa abierto a todos los niños, no solo gitanos”, puntualizan.

A día de hoy, trabajan cada semana con cerca de 50 niños. “Vienen voluntariamente porque quieren mejorar”, aseguran, con la esperanza de poder contar con más medios. “Tenemos una tablet y un ordenador, pero si vienen muchos, se tienen que turnar. Y muchos no saben cómo entrar a las páginas escolares. Necesitamos más recursos digitales y más tiempo para trabajar con ellos”, apremia la trabajadora social, Lara Muñoz, de la Asociación Presencia Gitana en Aranda.

250 leyes discriminatorias

Llegar hasta aquí, aseguran, no ha sido fácil. “El pueblo gitano ha sufrido 250 leyes discriminatorias. En 1749, por ejemplo, dos hermanos gitanos de Aranda fueron condenados a cinco años de galeras por hablar la lengua gitana en una feria de ganado de Valencia. Y sabemos que gitanos arandinos fueron también víctimas de la gran redada, cuando se apresó a 14.000 gitanos en toda España y se separó a los hombres de las mujeres para extinguir al pueblo gitano”, lamenta José Eugenio Abajo, convencido de que esas restricciones han sido un lastre en la evolución del pueblo gitano.

De cara al futuro, consideran clave la universalización de la gratuidad en el ciclo de educación infantil de 0 a 3 años, que ya se ha activado este año. “Marcará una diferencia enorme”.

La FP también se ha convertido en un aliado de futuro. “Antes la Enseñanza Obligatoria se daba con 4º de la ESO, pero ahora en segundo o tercero se puede pasar a la Formación Profesional Básica, y con eso equivale al Título de Secundaria. Ha ayudado muchísimo”.

Según su cálculo, este puente ha servido para incrementar el número de alumnos gitanos que terminan Educación Secundaria, pasando de un 10% a un 20-25%.

Como conclusión, las asociaciones organizadoras solicitan un plan específico, como señala Europa, porque, tal y como dice la Constitución, “todos somos iguales ante la ley, sin que prevalezca ninguna discriminación por motivo étnico”. “Soñamos con que, algún día, ya no haga falta organizar jornadas como esta. Que el éxito escolar gitano sea tan habitual que deje de ser noticia”, termina José Eugenio Abajo, portavoz de la asociación Enseñantes con Gitanos.

Fuente original: www.elcorreodeburgos.com