Lucilo no caza cobertura en Moncalvillo

«Hola. Soy Elizabeth. Para revisar lo que sucede con la cobertura de Movistar, necesitamos que nos envíes por privado el DNI, número de línea y el código postal del municipio. Un saludo».

Esta respuesta a Lucilo no le sirve absolutamente de nada. A punto de cumplir 90 años, no va a mandar un whatsapp, ni mucho menos un privado por Instagram. Solo quiere poder llamar desde casa y que le llamen, ya sea la familia o el médico. Este ganadero dormía en el campo cuidando los animales con su abuelo a los 8 años y lo pasó mal durante el servicio militar en Sidi Ifni (África). No tiene ya las piernas de aquel chaval para subirse a un alto a cazar cobertura y la única fibra que conoce es la que le tocan sus nietos (4 viven en Cataluña, 1 en Burgos y 3 en Salas).La otra, la óptica, no le vale de nada.

Aunque dice que su teléfono «es para tontos» -porque se abre para contestar y se cierra para colgar-, lo valora como el hilo de unión con su familia. Tiene la esperanza de que pronto regrese la cobertura para usarlo como antes, cuenta una de sus hijas, porque no quiere dejar el pueblo, «ni siquiera si fuera necesario», aunque aceptará lo que venga.

Los vecinos de Moncalvillo se juntaron el viernes con un yogurt en la oreja o en los labios para tratar de comunicarse con el mundo. Los vecinos de Moncalvillo se juntaron el viernes con un yogurt en la oreja o en los labios para tratar de comunicarse con el mundo. – Foto: JAVIER CABELLO

Como Lucilo, la mayoría de los vecinos de Moncalvillo tiene a gran parte de la familia fuera -muchos emigraron a Cataluña, «más de 80 años y teléfonos sin internet, por lo que instalar fibra no es una solución viable» ni real, porque «no se puede instalar dicho wifi en todas las casas», explica Jaime Bustillo, uno de los jóvenes que ha impulsado en redes sociales la campaña para llamar la atención de Movistar y otras operadoras. Por el momento sin éxito, pese a que el primer vídeo que han difundido supera ya los 1.120 ‘me gusta’, entre ellos el del perfil oficial del grupo de música La Maravillosa Orquesta del Alcohol (La M.O.D.A.), siempre dispuesto a servir de altavoz a las reivindicaciones del Burgos rural.

En Moncalvillo, entre Castrillo de la Reina y Palacios de la Sierra, nunca han tenido buena cobertura pero al menos podían llamar con 2 y 3G. Una semana después del gran apagón llegó el suyo, el de sus comunicaciones. Tras insistir, Movistar abrió una incidencia y envió a un técnico a comprobar el repetidor. Concluyó que otra antena más potente -posiblemente la de algún pueblo cercano- provoca interferencias y se marchó sin solucionar nada.

Necesitarían una infraestructura más potente y no hay previstas inversiones en la zona, les responde Movistar. Este periódico ha contactado con la compañía pero al estar volcada en la atención a las víctimas de los incendios que asolan el noroeste del país necesitarán más tiempo para responder. Esa emergencia, obviamente, tiene prioridad. En Moncalvillo se preguntan qué ocurrirá cuando la urgencia sean ellos.

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Fuente original: www.diariodeburgos.es