No soy para ir a Eurovisión ni para dios que la ha fundado

Makoki, que actuará cuatro veces en la carpa, no sabe cómo reaccionará el público el martes en el Consistorio
Pocos conocen su verdadero nombre, aunque su fama es casi similar a la de Titín. Julián Bretón, Makoki, es totalmente transparente, cada dos palabras se le escapa algún taco y lleva la fiesta en la sangre. Junto a su grupo Vela, estos sanmateos actuarán, como siempre, varias noches en la carpa de las peñas. También subirán a un escenario más grande, el de la plaza consistorial, aunque Makoki no lo vea tan claro.

Julían «Makoki»


– ¿Cómo se presentan las fiestas?
– Muy bien, como todos los años. Lo único jodido es la puta agua. Como nos llueva la hemos ‘cagao’. Aunque la carpa esté llena se nota la lluvia.

– El dormir se lo guarda para después de las fiestas, ¿no?
– Sí, por ejemplo anoche no dormí. Llegué a las seis de la mañana de la carpa.

– ¿Qué se desayuna a esa hora?
– Lo tengo muy claro: cuatro gotas de coñac en un café caliente para recuperar la voz y un buen almuerzo con chorizo, o un ‘empanedao’, que me gustan mucho.

– ¿Un qué?
– Sí, ‘empanedao’, que así le llamo yo. Y los de los bares saben cuando se los pido.

– Todo muy saludable…
– Sí. Todo lo que sea comer y beber con moderación es bueno.

– Me imagino que será especial para usted tocar este año en la plaza del Ayuntamiento.
– En vez de significar, me perjudica. Yo no estoy para tocar en el Ayuntamiento. Van muchos años detrás nuestro y el año pasado ya lo dijo Ángel Varea, aunque nosotros no somos para eso. He hecho todos los posibles por no hacer esa verbena.

– Pero el cohete es un éxito.
– Sí, fue una buena idea lo del cohete limpio porque la gente se olvida de tirarse hostias. Pero las peñas, de toda la vida, han llevado sus botas, y tienen que estar.

– Vamos, que se siente como en la carpa de las peñas.
– Sí, es muy acogedor y sabemos que la gente nos arropa.

– Pero creo que en el Ayuntamiento estará también arropado.
– No lo sabemos. Nosotros no tenemos base, ni guitarras, ni baterías.

– Pero usted es casi tan famoso como Titín.
– Soy fan de Titín y somos buenos amigos. Pero en el Ayuntamiento, montaré mi show; que hay gente, de puta madre; que no, pues nos divertiremos nosotros.

– ¿Firma usted autógrafos?
– Sí, eso sí, entre fotos y autógrafos, a la parienta la tengo negra.

– ¿En qué quedó la polémica esa en la que se quejaron algunos colectivos de su canción ‘Maricón’?
– Pasó a la historia, pero este año me llamó un chaval y se presentó con nombre, apellido y carné de identidad y me dijo que era gay. «Sí, y yo soy fontanero», le contesté. Aparentemente había metido un vídeo en contra mío con todos los gays insultándome, y algún fan de los que hay, que no conozco porque no tengo Internet, le debió denunciar. Por eso el chaval pensó que había sido yo. Pero son cosas puntuales.

– ¿Alguna canción nueva?
– «Mámame la …, por favor, que se dice en castellano y en todos los países que hemos recorrido y en todos las regiones que hemos recorrido». Es un poco de risas, pero la gente participa. Parece que da resultado, la estrenamos ayer y aunque es un poco guarra, como no podía ser de otra manera, ha triunfado en todos los pueblos.

– Eso que le piden de presentarse a Eurovisión, ¿nunca se lo ha tomado en serio, después de ver las cosas que han pasado por ahí?
– No tengo voz ni sé cantar. Lo mío es un ‘boom’ de hace muchos años. El primer disco, Tomando Té, llegó a varios sitios de España, pero somos para los mil que nos rodean. No soy ni para ir a Eurovisión ni para dios que la ha fundado. Igual me dan el primer premio al decir los c… o alguna guarrada de esas.

– ¿Qué le desea a los logroñeses estos días?
– Que se echen a la calle, que es donde está la fiesta. Segundo, que se apunten a las peñas, porque cuando dejen de existir, la fiesta acaba. Aquí y en cualquier pueblo.

– ¿Qué beneficios tiene ser peñista?
– Que tienes que trabajar igual que los voluntarios de Logroño. Trabajas para tu pueblo dándole felicidad, bailando por las calles. No tienes ninguna garantía. Las peñas se pagan sus comidas, sus cenas y lo demás es todo trabajo. Es poner dinero para divertir a la gente.

– ¿Cuántos megáfonos tiene?
– Tengo tres, dos de ellos colgados en la choza. Tengo uno grande, que es el padre de todos, que tiene 25 años, funciona de puta madre pero pesa una barbaridad; el mediano, que el otro día se me quedó sin pilas del Ayuntamiento a la calle Portales; y el pequeño, que es el que estoy usando.

 

Fuente: LaRioja.com