La peña Villanueva al fondo se atisba entre robles que se resisten a perder todas sus hojas. Delante el humedal de Fuentepeña, un espejo perfecto donde el cielo refleja las nubes del otoño e invita a disfrutar del espectáculo que se abre a los ojos. La bella imagen es solo una más de las muchas que se pueden capturar a lo largo de una nueva ruta marcada por la Asociación Amigos de Hacinas, en la que se han unificado puntos de otras sendas «ya marcadas, pero con poca visibilidad» y que ha contado con una ayuda de 1.100 euros de la Fundación Caja de Burgos a través de su proyecto Voluntariado Ambiental 2025.
Durante el pasado mes de noviembre y algunas jornadas de diciembre, vecinos de la localidad de forma altruista se esmeraron en la limpieza de caminos, en el desbroce de ciertas zonas y en su señalización (pintando una raya amarilla) para que el trayecto estuviera listo en su inauguración, el pasado lunes 8, con una treintena de personas participando en su recorrido y disfrutando de cada punto, entre ellos el que transita entre imponentes robles centenarios de gran belleza.
La ruta es circular, de 11,5 kilómetros, apenas presenta 180 metros de desnivel y se la considera fácil, con una exigencia baja. Parte del Museo del Árbol Fósil para adentrarse en parajes denominados El Soto, Vallelaisa y Olla Madrón, hasta llegar a La Huevera, una fuente con agua de peculiar sabor y con un extraño olor a huevos podridos que no se encuentra muy lejos de unas peñas que evidencian la existencia de una ermita semirupestre, ahora desaparecida y con tan solo unos detalles como prueba de su existencia.
La ruta atraviesa parajes con imponentes robles centenarios. – Foto: Luis López Araico
Voluntarios de la localidad han limpiado y señalizado parte del trazado
Tras pasar por Peñita El Vino el recorrido llega a la Tenada Quemada, donde se pueden apreciar inscripciones y dibujos realizados por pastores en la roca antes de disfrutar de Las Trisineras, el yacimiento donde, en 1976, fue destapado el ejemplar número 1 de árbol fósil, que se encuentra ahora delante del Museo, en la plaza de la localidad. Se consiguieron extraer 6 metros, pero aún quedan enterrados muchos más, se cree que podría medir casi 30 metros.
La peña de San Marcos es el siguiente punto de interés. Ofrece unas bonitas vistas a una gran masa forestal y allí también se encuentra una cueva, un buen molde de árbol fósil donde se formaron hace más de 120 millones de años y que se cree que estuvo habitado por numerosos eremitas tiempo atrás. La senda conduce hasta el humedal de Fuentepeña, punto de encuentro y refugio de muchas aves migratorias. En este lugar también se encuentra el lavadero al que las mujeres del pueblo antiguamente llevaban la ropa para lavar.
De postre… Como colofón a la caminata que han marcado los vecinos de este pueblo, desde la Asociación Amigos de Hacinas proponen una visita al Museo del Árbol Fósil, integrado dentro de la red de Museos Vivos de Castilla y León. En este recinto se explica el proceso de transformación de estas coníferas en árboles petrificados con el transcurso de los años. Un paseo por el casco urbano del pueblo para conocer a fondo su iglesia, su rollo, su castillo o la Cueva de los Moros es otra buena forma de terminar de empaparse de la riqueza de Hacinas.
Fuente original: www.diariodeburgos.es