Pomont Sur, S.L., una empresa instalada en Sevilla, ha iniciado los trámites administrativos necesarios con el objetivo de construir en el polígono industrial El Majano, de Quintanar de la Sierra, una planta de reciclado de césped artificial con una inversión que superará el millón de euros en maquinaria e implicará la generación de varios empleos, aunque el número aún está por concretar.
Hace ya tres años que Pomont Sur realiza este tipo de trabajos en su planta sevillana, donde la mayor parte del producto que entra, el 80%, procede de campos de fútbol del norte de España y también de Italia, Portugal y Francia. La ubicación estratégica de la provincia en cuanto a la operatividad con el transporte, unido al interés de un empresario quintanaro de que esta actividad se desarrolle en su localidad, ha derivado en su futuro establecimiento en este rincón de la Sierra. «Entra mucho volumen del norte, por lo que hemos tomado la decisión de acercarnos», explica Manuel Pozo, de Pomont Sur.
El expediente de concesión de licencia ambiental avanza en el Ayuntamiento serrano. Los promotores lamentan la lentitud de los trámites burocráticos y confían en poder comenzar a funcionar la próxima primavera, «cuando en realidad teníamos que haber empezado ya», comentan los empresarios, que instalarán las máquinas para reciclar los diferentes componentes del césped artificial en unas naves ya existentes.
Lastrados por la burocracia, esperan empezar a funcionar por fin en primavera
El surgimiento de esta empresa responde, como detalla Manuel Pozo, al problema que suponía el relleno de estos campos de fútbol, que «que acababa en canteras o vertederos». Lo que hacen en la planta de la localidad sevillana de La Puebla de Cazalla, según afirma, es separar los diferentes componentes de ese césped artificial, fundamentalmente arena y caucho, para después darles una segunda vida. «Cuando se desmontan se mezcla todo. Nos encargamos de separarlo para que después se pueda volver a reutilizar. Se trata de economía circular», concreta.
Separación. En concreto, tras retirar el césped artificial de instalaciones deportivas que ya no cumplen con la normativa o que ya han perdido sus cualidades y prestaciones necesarias, reciclan la totalidad del material resultante. «Separamos los componentes como la arena de sílice y el caucho y los distribuimos para nuevos usos dentro de la industria y recuperamos la base del césped artificial y tras su tratado, limpieza y cepillado la destinamos para nuevos usos no relacionados con el deporte, como zonas ajardinadas», detallan en su web, donde cuentan que son la primera compañía homologada para este trabajo. «Recuperamos todos sus componentes y los adecuamos para su reutilización y nuevos usos», añaden.
Según el promotor, el producto resultante «no es peligroso, pero sí un residuo que se puede tratar para volverlo a usar». Además de ofrecer soluciones sostenibles para la retirada y la reutilización de césped artificial, desde Pomont Sur se han especializado en el desarrollado y el suministro de rellenos orgánicos para nuevas instalaciones de césped artificial, «lejos del caucho y la arena de sílice, no amigables con el medio ambiente», explican.
Fuente original: www.diariodeburgos.es