Ibiza las superó. La turistificación extrema y un mercado laboral precario provocó que la vida en la isla Pitiusa se volviese prácticamente inasumible para Sara Pérez y Aurora Leanza. Ambas necesitaban un cambio y la serie de televisión El Pueblo las dio el empujón que necesitaban. «¿Esto de la repoblación es tal cual lo explican'», se preguntaban. Rápidamente comprendieron que sí y fue entonces cuando el Proyecto Arraigo se cruzó en su camino. ¡Bendita la hora! Entre las diferentes opciones, Oña cumplió con las expectativas para comenzar su nueva vida y casi dos años después reconocen que se sienten «totalmente integradas», tanto que han apostado por un sector poco habitual en el medio rural con una empresa de organización de bodas, un sueño hecho realidad para la italiana (Aurora).
Ella trabaja como camarera en un bar de la localidad y su mujer en la residencia de mayores como auxiliar de enfermería. A pesar de que invierten la mayor parte de su tiempo en la crianza de su pequeña India y en sus labores profesionales sintieron que el momento para dar el paso había llegado. Ayudar en los preparativos -desde cero y en un tiempo récord de dos semanas- para que el día más especial de dos buenas amigas -también vecinas de la villa condal- saliese tal cual habían fantaseado resultó el detonante para dar forma y desarrollar un original proyecto que acaba de ver la luz.
Oña Wedding Planner nace para dar la oportunidad a aquellas parejas que quieran festejar su enlace con un presupuesto económico en el medio rural «con el fin de valorizar a los pueblos y sus recursos». Las jóvenes dejan de lado a los grandes salones de los restaurantes y hoteles de lujo para dar protagonismo a todo lo que puede ofrecer la villa -y alrededores- a eventos íntimos que reunirán a «medio centenar de invitados como mucho». Su decisión de poner en marcha la actividad en el entorno de la España vacía responde precisamente a la búsqueda de equilibrio entre trabajo y calidad de vida.
Las empresarias no se cierran a nada y ofrecen diferentes servicios: desde la búsqueda de los mejores proveedores de la zona para la decoración, el banquete, la música o el reportaje fotográfico, hasta un asesoramiento personalizado a los gustos y deseos de los novios, «intentando tirar siempre de los recursos de los pueblos, que son muchos, buscando la parte más económica», comentan. El municipio dispone de espacios idílicos para darse el sí quiero, como los «jardines benedictinos del Monasterio San Salvador, la imponente escalinata de la iglesia, el parque de La Presa o el entorno de la ermita de San Vitores, entre otros», detallan. También de un «albergue municipal y restaurantes que pueden albergar un cóctel o un convite», añaden. «¡Por no hablar de los magníficos fotógrafos de Oña Click!», interrumpe Sara. Desde luego que todo son ventajas.
Su intención es presentar su modelo de negocio a los empresarios hosteleros -también a alguno de Frías- para proponer alternativas a cubierto y en comedores a los clientes, y así darlos a conocer. «Nuestro objetivo es promover esta zona rústica con tantas posibilidades, aunque si la gente se quiere casar en otro lugar les ayudaremos igualmente», exponen. Organizar una boda económica no supondrá un gran desembolso y a partir de 1.500 euros ofrecen un plan completo de gestión -y los novios carta blanca-; por 950 un plan intermedio en el que los casaderos sí participan aunque ellas se encargan de las gestiones y uno básico desde 550 para exclusivamente coordinar el día de la ceremonia.
Temporada de BBC. Sara y Aurora no se cierran en banda a la hora de estructurar cualquier otra celebración y también se atreven con bautizos, comuniones y lo que las propongan porque tienen ganas de demostrar de lo que son capaces. Las personas interesadas en solicitar información o estudiar alguno de sus trabajos pueden hacerlo a través del perfil de Instagram @onaweddingplanner.
Fuente original: www.diariodeburgos.es