Temen que el cierre de Eco Steel en Aranda de Duero contagie al sector local del metal

La coyuntura económica global, afectada por conflictos bélicos y problemas arancelarios, dejan su primera muesca en la economía ribereña. La planta Eco Steel Solutions anuncia su cierre y la apertura de un ERE para su plantilla de 24 trabajadores. Se sitúa así como la primera empresa de la zona que cesa su actividad por «la crisis global que afecta al sector del acero», como justifica la propia firma, ubicada en la calle Envero del polígono Prado Marina y que forma parte de la empresa Network Steel Resources, que cuenta también en Aranda con las instalaciones de Coated Solutions, justo en la nave contigua.

La empresa comunicaba ayer la decisión al representante de los trabajadores, casi por sorpresa. «La plantilla acaba de regresar el lunes de tres semanas de vacaciones y ahora se encuentra con esto, están todos en shock porque les ha pillado de sopetón, ha sido una noticia inminente que no tenía conocimiento de que fuera a pasar esto», reconoce Rubén Ramos, secretario comarcal de CCOO, sindicato que cuenta con el único representante de los trabajadores en esta planta de decapado de acero.

La noticia también ha sorprendido en el seno del Ayuntamiento de Aranda de Duero, cuyo responsable de Promoción plantea los posibles efectos secundarios que este cierre podría tener, ya que la capital ribereña tiene en el sector siderometalúrgico uno de los pilares de su economía. «Quiero hablar también con las otras empresas del sector para ver cómo va la situación porque nos tememos que, igual que esta, la situación global pueda afectar a otras de otras maneras. No creo que pueda ser un castillo de naipes, pero sí hay una cierta preocupación en el sector», apunta el concejal de Promoción del Consistorio arandino, Juan Manuel Martín, que hoy intentará contactar con los responsables de Eco Steel Solutions para «primero conocer la problemática y, luego, intentar ayudar para que las medidas no sean muy lesivas, sobre todo para los 24 trabajadores de la plantilla».

Desde la patronal ribereña, su presidenta, Cristina Martín, que mantiene contactos continuos con el tejido empresarial, lamenta la notificación de cierre de esta planta industrial, pero no ve signos de que pueda generar un efecto mariposa. «Yo entiendo que, ahora mismo, la crisis del acero sobre todo está afectando en datos a la automoción y a la construcción y, aunque sí que es verdad que el grueso de las empresas que tenemos en Aranda son del sector del metal, a estas no les afecta aún, no impacta de esta forma, por lo que yo creo que mantienen su actividad», analiza Cristina Martín, que sí que ve más dramática la pérdida de empleo, aunque confía en una fácil reubicación. «Esperamos que puedan ser reincorporados rápidamente en otro sector, por suerte tenemos una economía muy diversa en Aranda, hay mucha diversificación en nuestra economía local y, por lo tanto, entendemos que estas personas van a encontrar trabajo y se van a poder reubicar en otras empresas», espera Martín.

La próxima semana arrancarán las negociaciones entre la empresa y los sindicatos para negociar las condiciones del ERE, que desde la empresa expresan su intención de que sea «el proceso lo más justo y respetuoso posible para todas las partes involucradas». Desde CCOO, su secretario comarcal lamenta el desconocimiento de la situación que ha llevado a Eco Steel Solutions a plantear esta medida. «No sabemos si son causas productivas o económicas, no tenemos ni idea aún», critica, a la vez que plantea la postura inicial en la incipiente negociación. «Vamos a abogar por el mantenimiento de los puestos de trabajo o por la búsqueda de cualquier solución que no sea traumática para las trabajadoras y los trabajadores», sentencia Ramos. 

Fuente original: www.diariodeburgos.es