Denegado el permiso en Burgos para las cabañas turísticas y la sala de catas de Rioseco

El proyecto de Granja Santa Gadea de habilitar una sala de catas de quesos y cuatro cabañas turísticas en el entorno de la localidad de Rioseco, donde se enclava esta empresa productora de derivados de leche ecológica de cabra, no podrá hacerse realidad. Su promotor, Alfonso Pérez de Andújar, abandonará su iniciativa emprendedora después de que la Comisión Territorial de Medio Ambiente y Urbanismo de la Junta de Castilla y León en Burgos le haya denegado el uso excepcional de suelo rústico para la instalación de los módulos de esta nueva actividad, que preveía ir ampliando, de haber funcionado bien.

Granja Santa Gadea proyectaba acondicionar en un módulo de 110 m2 las oficinas, la recepción de visitantes y la sala de catas y en otros cuatro más de 55 m2, los alojamientos turísticos vinculados a su actividad quesera. Con una cimentación «no invasiva y reversible» y con las fachadas revestidas de madera, planteaba instalar las construcciones en una ladera junto al núcleo de Rioseco «sin alterar la topografía del terreno». Aprovechar los miles de visitantes del cercano monasterio de Santa María de Rioseco era la intención de esta empresa que se ha encontrado con la negativa de la Administración regional un año después de presentar su solicitud ante el Ayuntamiento del  Valle de Manzanedo, que la remitió a Burgos en mayo.

En su informe, la Comisión Territorial de Urbanismo estima inicialmente el uso excepcional de suelo rústico con protección agropecuaria para el módulo de oficinas y la sala de catas, al ser una construcción «ligada a la actividad económica del promotor». Pero acaba denegándole el permiso, porque las normas urbanísticas del Valle de Manzanedo prohíben usos comerciales en el suelo rústico.

Respecto de las cabañas turísticas, Urbanismo no aprecia el interés público ni la necesidad de ubicarlas en suelo rústico. Tampoco, su vinculación con la actividad de la quesería, que pretendía diversificar su negocio y ofrecer alojamiento en su finca a los visitantes de sus instalaciones y clientes de las catas. La Comisión añade que al tratarse de 4 bungalows sin instalaciones comunes, dado que son apartamentos con baño y cocina, «son asimilables a un uso residencial» más allá del turístico.

La España vaciada. Pérez de Andújar lamenta la negativa de la Junta: «Es una pena, porque a los políticos se les llena la boca con la España vaciada, pero solo ponen palos en las ruedas». Mientras, la alcaldesa del Valle de Manzanedo, Margarita Pérez, asegura «no estar en contra de los proyectos turísticos», pero defiende que «no se van a modificar las normas urbanísticas», una posible solución que plantea la Junta. Además, recuerda que Granja Santa Gadea «no presentó alegaciones a las mismas cuando se aprobaron en 2012».

Fuente original: www.diariodeburgos.es